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jueves, 28 de diciembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER 10
martes, 12 de diciembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER 8 (2)
[1]
“Es lástima ver que hay muchos
que, queriéndose su alma estar en esta paz y descanso de quietud interior,
donde se llena de paz y refección de Dios, ellos la desasosiegan y sacan afuera
a lo más exterior, y la quieren hacer volver a que ande lo andado sin
propósito, y que deje el termino y fin en que ya reposa por los medios que
encaminaban a él, que son las consideraciones. ... A estos tales se les ha de
decir que aprendan a estarse con atención y advertencia amorosa en Dios en
aquella quietud, y que no se den nada por la imaginación ni por la obra de
ella, pues aquí, como decimos, descansan las potencias y no obran activamente,
sino pasivamente, recibiendo lo que Dios obra en ellas”. (San Juan de la Cruz 2
Subida 12 7-8).
[2]
* “¡Oh si supiesen los hombres de cuánto bien de luz divina los priva esta
ceguera que les causan sus aficiones y apetitos, y en cuántos males y daños les
hacen ir cayendo cada día en tanto que no los mortifican! Porque no hay fiarse
de buen entendimiento, ni dones que tengan recibidos de Dios, para pensar que,
si hay afición o apetito, dejará de cegar y oscurecer y hacer caer poco a poco
en peor. (Ibid 2 S 8,6)
* “Aunque estas visiones de
sustancias espirituales no se pueden desnudar y claramente ver en esta vida con
el entendimiento, puédense, empero, sentir en la sustancia del alma con
suavísimos toques y juntas, lo cual pertenece a los sentimientos espirituales, ....
Porque a éstos se endereza y encamina nuestra pluma, que es a la divina junta y
unión del alma con la Sustancia divina” (2 S 24,4)
* “En este tiempo totalmente se
ha de llevar el alma por modo contrario del primero. Que si antes le daban
materia para meditar y meditaba, que ahora antes se la quiten y que no medite,...
En este estado en ninguna manera la han de imponer en que medite ni se ejercite
en actos, ni procure sabor ni fervor, porque sería poner obstáculo al principal
agente, que, como digo, es Dios, el cual oculta y quietamente anda poniendo en
el alma sabiduría y noticia amorosa sin especificación de actos, aunque algunas
veces los hace especificar en el alma con alguna duración. Y así, entonces el
alma también se ha de andar sólo con advertencia amorosa a Dios, sin
especificar actos, habiéndose, como habemos dicho, pasivamente, sin hacer de
suyo diligencias, con la advertencia amorosa, simple y sencilla, como quien
abre los ojos con advertencia de amor” (Ibid Ll 3,33)
[3]
“ Y yo le di de hecho a mí, sin dejar cosa. “En aquella bebida de Dios
suave, en que, como habemos dicho, se embebe el alma en Dios, muy
voluntariamente y con grande suavidad se entrega el alma a Dios toda, queriendo
ser toda suya y no tener cosa en sí ajena de él para siempre, causando Dios en
ella en la dicha unión, la pureza y perfección que para esto es menester; que,
por cuanto él la transforma en sí, hácela toda suya y evacua en ella todo lo
que tenía ajeno de Dios. De aquí es que, no solamente según la voluntad sino
también según la obra, quede ella de hecho sin dejar cosa, toda dada a Dios,
así como Dios se ha dado libremente a ella; de manera que quedan pagadas
aquellas dos voluntades, entregadas y satisfechas entre sí, de manera que en
nada haya de faltar ya la una a la otra, con fe y firmeza de desposorio” (Ibid Cantico 27,6; cf 22,3-4)
[4]
“Tal es la noche y purgación del sentido en el alma; la cual, en los que
después han de entrar en la otra más grave del espíritu, para pasar a la divina
unión de amor (porque no todos, sino los menos, pasan ordinariamente), suele ir
acompañada con graves trabajos y tentaciones sensitivas, que duran mucho tiempo,
aunque en unos más que en otros. Porque a algunos se les da el ángel de Satanás
(2 Cor. 12, 7), que es el espíritu de fornicación, para que les azote los
sentidos con abominables y fuertes tentaciones, y les atribule el espíritu con
feas advertencias y representaciones más visibles en la imaginación, que a
veces les es mayor pena que el morir. ( Ibid N 2,14,1)
[5] “, Todo
lo que la imaginación puede imaginar y el entendimiento recibir y entender (en
esta vida) no es ni puede ser medio próximo para la unión de Dios.” (Ibid 2 S
8,4; cf 2 S 12,8).
lunes, 4 de diciembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER 8 (1)
lunes, 13 de noviembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER 5
[1] * “Para venir a esta unión de amor de Dios esencial, ha de tener cuidado el alma de no se ir arrimando a visiones imaginarias, ni formas, ni figuras, ni particulares inteligencias, pues no le pueden servir de medio proporcionado y próximo para tal efecto; antes le harían estorbo, y por eso las ha de renunciar y procurar de no tenerlas” (San Juan de la Cruz . 2 Subida 16,10; cf 1 Noche 10,2-4, citada ya en nota del numero 4)
*"¡Oh, dirás que no entiende nada distintamente, y así no podrá ir adelante!". Antes, te digo que, si entendiese distintamente, no iría adelante. La razón es porque Dios, a quien va el entendimiento, excede al entendimiento, y así es incomprehensible e inaccesible al entendimiento, y, por tanto, cuando el entendimiento va entendiendo, no se va llegando a Dios, sino antes apartando. Y así, antes se ha de apartar el entendimiento de sí mismo y de su inteligencia para allegarse a Dios, caminando en fe, creyendo y no entendiendo. Y de esa manera llega el entendimiento a la perfección, porque por fe y no por otro medio se junta con Dios; y a Dios más se llega el alma no entendiendo que entendiendo. Y, por tanto, no tengas de eso pena, que si el entendimiento no vuelve atrás (que sería si se quisiese emplear en noticias distintas y otros discursos y entenderes, sino que se quiera estar ocioso), adelante va, pues que se va vaciando de todo lo que en él podía caer, porque nada de ello era Dios, pues, como habemos dicho, Dios no puede caber en él” (San Juan de la Cruz, . Llama de amor viva, 3,48).
*
Noviembre 2023
Casto Acedo
viernes, 13 de octubre de 2023
NUBE DEL NO-SABER - 4 (1)
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4. (Primera parte)
DE LA SIMPLICIDAD DE LA CONTEMPLACIÓN; QUE NO SE HA DE ADQUIRIR
POR EL CONOCIMIENTO O LA IMAGINACIÓN
Acabo de describir un poco de lo que supone la actividad
contemplativa. Ahora quiero estudiarla con más detenimiento, tal como yo la
entiendo; a fin de que puedas proceder en ella con seguridad y sin errores.
Esta actividad no lleva tiempo aun cuando algunas personas crean
lo contrario. En realidad es la más breve que puedes imaginar; tan breve como
un átomo, que a decir de los filósofos es la división más pequeña del tiempo.
El átomo[1] es un momento tan breve e integral que la mente apenas si puede concebirlo. No
obstante, es de suma importancia, pues de esta medida mínima de tiempo se ha
escrito: «Habréis de responder de todo el tiempo que os he dado. Y esto es
totalmente exacto, pues tu principal facultad espiritual, la voluntad, sólo
necesita esta breve fracción de un momento para dirigirse hacia el objeto de su
deseo.
Si por la gracia fueras restablecido a la integridad que el hombre
poseía antes de pecar, serías dueño total de estos impulsos. Ninguno de ellos
se extraviaría, sino que volaría al único bien, meta de todo deseo, Dios mismo.
Pues Dios nos creó a su imagen y semejanza, haciéndonos iguales a él, y en la
Encarnación se yació de su divinidad, haciéndose hombre como nosotros. Es Dios,
y sólo él, quien puede satisfacer plenamente el hambre y el ansia de nuestro
espíritu, que, transformado por su gracia redentora, es capaz de abrazarlo por
el amor. El, a quien ni hombre ni ángeles pueden captar por el conocimiento,
puede ser abrazado por el amor. El intelecto de los hombres y de los ángeles es
demasiado pequeño para comprender a Dios tal cual es en si mismo.
Intenta comprender este punto. Las criaturas racionales, como los
hombres y los ángeles, poseen dos facultades principales: la facultad de
conocer y la facultad de amar.
Nadie puede comprender totalmente al Dios increado con su
entendimiento[2]; pero cada uno, de maneras
diferentes[3],
puede captarlo plenamente por el amor. Tal es el incesante milagro del amor:
una persona que ama, a través de su amor, puede abrazar a Dios, cuyo ser llena
y trasciende la creación entera. Y esta maravillosa obra del amor dura para
siempre, pues aquel a quien amamos es eterno. Cualquiera que tenga la gracia de
apreciar la verdad de lo que estoy diciendo, que se tome a pecho mis palabras,
pues experimentar este amor es la alegría de la vida eterna y perderlo es el
tormento eterno.
Quien, con la ayuda de la gracia de Dios, se da cuenta de los movimientos constantes de la voluntad y aprende a dirigirlos hacia Dios, nunca dejará de gustar algo del gozo del cielo, incluso en esta vida. Y en el futuro, ciertamente lo saboreará plenamente[4]. ¿Ves ahora por qué te incito a esta obra espiritual? Si el hombre no hubiera pecado, te habrías aficionado a ella espontáneamente, pues el hombre fue creado para amar y todo lo demás fue creado para hacer posible el amor.[5] A pesar de todo, el hombre quedará sanado por la obra del amor contemplativo.[6] Al fallar en esta obra se hunde más a fondo en el pecado y se aleja más de Dios. Pero, perseverando en ella, surge gradualmente del pecado y se adentra en la intimidad divina.
[1] Átomo :
La medida medieval más pequeña del tiempo = 15/94 de un segundo.
[2] “...Todo
lo que la imaginación puede imaginar y el entendimiento recibir y entender (en
esta vida) no es ni puede ser medio próximo para la unión de Dios. Porque, si
hablamos naturalmente, como quiera que el entendimiento no puede entender cosa
si no es lo que cabe y está debajo de las formas y fantasías de las cosas que
por los sentidos corporales se reciben, las cuales cosas, habemos dicho, no
pueden servir de medio, no se puede aprovechar de la inteligencia natural” (San
Juan de la Cruz, .2 Subida del monte Carmelo, 8,4)
[3]
“El amor es la inclinación del
alma y la fuerza y virtud que tiene para ir a Dios, porque mediante el amor se
une el alma con Dios; y así, cuantos más grados de amor tuviere, tanto más
profundamente entra en Dios y se concentra con él. De donde podemos decir que
cuantos grados de amor de Dios el alma puede tener, tantos centros puede tener
en Dios, uno más adentro que otro; porque el amor más fuerte es más unitivo, y
de esta manera podemos entender las muchas mansiones que dijo el Hijo de Dios
(Jn. 14, 2) haber en la casa de su Padre” (San Juan de la Cruz, Llama de amor
viva, 1,13)
[4]
“Aunque el alma llegue en esta vida mortal a tan alto estado de perfección como
aquí va hablando, no llega ni puede llegar a estado perfecto de gloria” (San
Juan de la Cruz, Ll 1,14).
[5]
“El fin de todo es el amor, que se sujeta
en la voluntad, cuya propiedad es dar y no recibir,... Con el amor paga el alma
a Dios lo que le debe” (San Juan de la Cruz, Cantico Espiritual, 38,5).
[6]
“No se puede encarecer lo que
el alma padece en este tiempo, es a saber, muy poco menos que en el purgatorio.
... y así, aquí van saliendo a luz todas
sus enfermedades, poniéndoselas en cura, y delante de sus ojos a sentir" (San
Juan de la Cruz, Llama de amor viva
1,21).
jueves, 5 de octubre de 2023
NUBE DEL NO-SABER - 3
CÓMO SE HA DE HACER LA CONTEMPLACIÓN; DE SU EXCELENCIA SOBRE LAS DEMÁS ACTIVIDADES
[1] El que anda de veras enamorado, luego se deja perder a todo lo demás por ganarse más en aquello que ama. ... . Tal es el que anda enamorado de Dios, que no pretende ganancia ni premio, sino sólo perderlo todo y a sí mismo en su voluntad por Dios, y ésa tiene por su ganancia; ... Cuando un alma en el camino espiritual ha llegado a tanto que se ha perdido a todos los caminos y vías naturales de proceder en el trato con Dios, que ya no le busca por consideraciones ni formas ni sentimientos ni otros modos algunos de criaturas ni sentido, sino que pasó sobre todo eso y sobre todo modo suyo y manera, tratando y gozando a Dios en fe y amor, entonces se dice haberse de veras ganado a Dios, porque de veras se ha perdido a todo lo que no es Dios ya lo que es en sí. (San Juan de la Cruz, Cantico B, 29)
Un poquito de esto que Dios obra en el alma en este ocio santo y soledad es inestimable bien, a veces mucho más que el alma ni el que la trata pueden pensar. Y, aunque entonces no se echa tanto de ver, ello lucirá a su tiempo. A lo menos lo que de presente el alma podía alcanzar a sentir es un enajenamiento y extrañez, unas veces más que otras, acerca de todas las cosas, con inclinación a soledad y tedio de todas las criaturas del siglo, en respiro suave de amor y vida en el espíritu. En lo cual, todo lo que no es esta extrañez, se le hace desabrido; porque como dicen, gustado el espíritu, desabrida está la carne. (San Juan de la Cruz, Llama, 3,39).
[2] Para venir el alma en esta vida a unirse con Dios y comunicar inmediatamente con él, que tiene necesidad de unirse con la tiniebla que dijo Salomón (3 Re. 8, 12) en que había Dios prometido de morar, y de ponerse junto al aire tenebroso en que fue Dios servido de revelar sus secretos a Job, y tomar en las manos a oscuras las urnas de Gedeón, para tener en sus manos, esto es, en las obras de su voluntad, la luz, que es la unión de amor, aunque a oscuras en fe, para que luego, en quebrándose los vasos de esta vida, que sólo impedía la luz de la fe, se vea cara a cara en gloria (San Juan de la Cruz, 2 Subida 9,4; cf 2 Noche, 11.1)
[3] Aunque estas visiones de sustancias espirituales no se pueden desnudar y claramente ver en esta vida con el entendimiento, puédense, empero, sentir en la sustancia del alma con suavísimos toques y juntas, lo cual pertenece a los sentimientos espirituales... A éstos se endereza y encamina nuestra pluma, que es a la divina junta y unión del alma con la Sustancia divina, ... Mediante esta noticia amorosa y oscura, se junta Dios con el alma en alto grado y divino. Porque, en alguna manera, esta noticia oscura amorosa, que es la fe, sirve en esta vida para la divina unión, como la lumbre de gloria sirve en la otra de medio para la clara visión de Dios. (San Juan de la Cruz, 2 Subida, 24,4)
[4] “Como el alma se acabe de purificar y vaciar de todas las formas e imágenes aprehensibles, se quedará en esta pura y sencilla luz, transformándose en ella en estado de perfección, porque esta luz nunca falta en el alma; pero, por las formas y velos de criatura con que el alma está velada y embarazada, no se le infunde. Que, si quitase estos impedimentos y velos del todo, ... quedándose en la pura desnudez y pobreza de espíritu, luego el alma, ya sencilla y pura, se transforma en la sencilla y pura sabiduría, que es el Hijo de Dios; porque faltando lo natural al alma enamorada, luego se infunde de lo divino, natural y sobrenaturalmente, porque no se dé vacío en la naturaleza” (San Juan de la Cruz, 2 Subida 2,15,4) ...
”No pierda (el) cuidado de orar y
espere en desnudez y vacío, que no tardará su bien” (3 Subida 3,6) ...
“ El alma que no tiene cosa que la
entretenga fuera de Dios, no puede estar mucho sin visitación del Amado” (Cantico
10,6).
“Cuanto más el alma
desaposesionare la memoria de formas y cosas memorables que no son Dios, tanto
más pondrá la memoria en Dios y más vacía la tendrá para esperar de él el lleno
de su memoria” (3 Subida, 3,15).
“Procuren ellos (se refiere a los guías espirituales) desembarazar el alma y ponerla en soledad y ociosidad, de manera que no esté atada a alguna noticia particular de arriba o de abajo, o con codicia de algún jugo o gusto, o de alguna otra aprehensión, de manera que esté vacía en negación pura de toda criatura, puesta en pobreza espiritual, que esto es lo que el alma ha de hacer de su parte, como lo aconseja el Hijo de Dios (Lc. 14, 33), diciendo: El que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Lo cual se entiende no soló de la renunciación de las cosas temporales según la voluntad, mas también del desapropio de las espirituales, en que se incluye la pobreza espiritual, en que pone el Hijo de Dios la bienaventuranza (Mt. 5, 3). Y vacando de esta manera el alma a todas las cosas, llegando a estar vacía y desapropiada acerca de ellas, que es, como habemos dicho, lo que puede hacer el alma de su parte imposible, que deje Dios de hacer lo que es de la suya en comunicársele, a lo menos secretamente. Más imposible es esto que dejar de dar el rayo del sol en lugar sereno y descombrado; pues que, así como el sol está madrugando y dando en tu casa para entrar, si destapas el agujero, así Dios, que en guardar a Israel no dormita (Sal. 120, 4) ni menos duerme, entrará en el alma vacía y la llenará de bienes divinos (SJC Llama,3,46).
sábado, 30 de septiembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER - 2
2.
BREVE EXHORTACIÓN A LA HUMILDAD Y A LA ACTIVIDAD CONTEMPLATIVA
Anímate,
pues, y frágil mortal como eres, trata de entenderte a ti mismo. ¿Piensas que
eres alguien especial o que has merecido el favor del Señor? ¿Cómo puede ser tu
corazón tan pesado y tan falto de espíritu que no se levante continuamente por
la atracción del amor del Señor y el sonido de su voz? Tu enemigo te sugerirá
que descanses en tus laureles. Pero estate alerta frente a su perfidia. No te
engañes pensando que eres mejor y más santo porque fuiste llamado o porque has
avanzado en la vía singular de la vida. Por el contrario, serás un desgraciado,
culpable y digno de lástima, a menos que con la ayuda de Dios y de su dirección
hagas todo lo que está en tu mano para vivir tu vocación. Lejos de engreírte,
deberás ser cada vez más humilde y entregado a tu Señor al considerar lo mucho
que se ha abajado hasta llamarte aquel que es el Dios todopoderoso, Rey de
reyes y Señor de los señores. Pues de todo su rebaño te ha elegido amorosamente
para ser uno de sus amigos especiales.
Te
ha conducido a suaves praderas y te ha alimentado con su amor, forzándote a
tomar posesión de tu herencia en su reino.
Te
pido, pues, que sigas tu curso sin desmayo. Espera el mañana y deja el ayer. No
te importe lo que hayas conseguido. Trata más bien de alcanzar lo que tienes
delante. Si haces esto, permanecerás en la verdad. Por el momento, si quieres
crecer has de alimentar en tu corazón el ansia viva de Dios. Si bien este deseo
vivo es un don de Dios, a ti corresponde el alimentarlo. Ten en cuenta esto:
Dios es un amante celoso. Está actuando en tu espíritu y no tolerará sucedáneos[1]. Tú eres el único a quien
necesita. Todo lo que pide de ti es que pongas su amor en él y que le dejes a
él solo. Cierra las puertas y ventanas de tu espíritu contra la invasión de
pestes y enemigos y busca suplicante su fuerza; si así lo haces te verás a
salvo de ellos[2].
Insiste, pues. Quiero ver cómo caminas. Nuestro Señor está siempre dispuesto.
Él sólo espera tu cooperación.
Pero,
me preguntas, ¿cómo seguir? ¿Qué he de hacer a continuación?
* * *
[1] El que quiere amar otra cosa juntamente con Dios, sin duda es tener en poco a Dios, porque pone en una balanza con Dios lo que sumamente, como habemos dicho, dista de Dios. ... Ya se sabe bien por experiencia que cuando una voluntad se aficiona a una cosa, la tiene en más que otra cualquiera, aunque sea muy mejor que ella, si no gusta tanto de la otra. Y si de una y de otra quiere gustar, a la más principal por fuerza ha de hacer agravio, pues hace entre ellas igualdad. Y por cuanto no hay cosa que iguale con Dios, mucho agravio hace a Dios el alma que con él ama otra cosa o se ase a ella. Y pues esto es así, ¿que sería si la amase más que a Dios? (San Juan de la Cruz, 1 S 5,4-5)
[2] Por tanto, siempre conviene al alma desecharlas (las aprehensiones o pensamientos que te puedan venir) a ojos cerrados, sean de quien se fueren (sean buenas o malas aprehensiones, buenos o malos pensamientos). .... Es bueno cerrarse en ellas y negarlas todas, porque en las malas se quitan los errores del demonio, y en las buenas el impedimento de la fe, y coge el espíritu el fruto de ellas. ( San Juan de la Cruz C 1,10)
Comentando el verso “ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras”: A los demonios, que es el segundo enemigo, llama fuertes, porque ellos con grande fuerza procuran tomar el paso de este camino, y porque también sus tentaciones y astucias son más fuertes y duras de vencer y más dificultosas de entender que las del mundo y carne, y porque también se fortalecen de estos otros dos enemigos, mundo y carne, para hacer al alma fuerte guerra. Y por tanto, hablando David de ellos (Sal. 53, 5) los llama fuertes, diciendo: Los fuertes pretendieron mi alma. De cuya fortaleza también dice el profeta Job (41, 24) que no hay poder sobre la tierra que se compare a éste del demonio, que fue hecho de suerte que a ninguno temiese, esto es, ningún poder humano se podrá comparar con el suyo, y así sólo el poder divino basta para poderle vencer y sola la luz divina para poder entender sus ardides. Por lo cual el alma que hubiere de vencer su fortaleza no podrá sin oración, ni sus engaños podrá entender sin mortificación y sin humildad. (San Juan de la Cruz, C 3, 9)
Casto Acedo
lunes, 18 de septiembre de 2023
NUBE DEL NO-SABER - 1
Los que llevamos ya un tiempo en esto de contemplar en silencio vamos a ir leyendo el libro clásico de la espiritualidad cristiana medieval "La nube del no-saber", anónimo inglés del siglo XV. Aquí tenéis el prólogo y la introducción. En cada encuentro alguien del grupo puede hacernos un breve resumen de lo que trata casa capítulo. Os iré transcribiendo el texto de cada semana. Pero os aconsejo que os hagáis del libro. Es económico y merece la pena tenerlo para leerlo y releerlo.
ORACIÓN
PRÓLOGO
martes, 30 de mayo de 2023
SP 1 ¡Ven, Espíritu Divino!
A medida que vaya teniendo tiempo e inspiración os voy a ir desgranando con comentarios breves la Secuencia de Pentecostés, por si puede serviros de referencia para hacer los ratos de silencio. La secuencia completa la tenéis en este blog clickando en la foto que hay a continuación.
VEN ESPÍRITU DIVINO
Comienza la secuencia con esta invocación: “Ven, Espíritu Divino”. Toda oración debería iniciarse así, y con más razón cuando la oración es contemplativa. ¿Por qué? Porque la contemplación es ante todo don y regalo del Espíritu, atracción divina, contemplación de lo que Dios pone ante los ojos del espíritu...
“El Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios” (Rm 8,16).
El Espíritu (con mayúsculas) es el que te lleva a la contemplación y disfrute de lo que eres: Hijo, hija, de Dios. Ser contemplativo no es sino percibir y gustar con los sentidos del cuerpo (vista, oído, olfato, gusto, tacto) y del alma (memoria, inteligencia y voluntad) que también soy espíritu (con minúscula); y esa chispa divina espiritual que chisporrotea en mi centro anhela arder en fusión (que no confusión) con el fuego divino.
Decir “ven, Espíritu divino” es expresar un anhelo que nace en el centro. No es deseo de nada exterior sino necesidad interior. Me gusta distinguir entre el deseo, que refiero a algo que está fuera y quiero alcanzar con esfuerzo para mi satisfacción, y el anhelo, fuerza interior espontánea que me invita a completarme en Cristo.
La oración de contemplación me dispone en libertad para que el Espíritu Santo llene totalmente mi vida por el encuentro del Espíritu con mi espíritu. Anhelo que el Espíritu de Dios tome las riendas de mi espíritu y sea el motor de mi alma (mis pensamientos, mis sentimientos, mis aspiraciones) hacia la plenitud de la verdad (cf Jn 16,13).
Desde ese anhelo me nace la exclamación: ¡Ven, Espíritu divino!
MEDITACIÓN (Pautas)
1. Toma la postura adecuada en el lugar más apropiado que tengas para meditar.
2. Haz unas breves inspiraciones y espiraciones (recuerda que eres espiración del Espíritu “Dios sopló en la nariz de Adán y cobró vida” (Gn 2,7).
3. Escanea tu cuerpo relajando cada parte. Sin prisas.
4. Céntrate unos minutos en la respiración “dejando ir” sin juicios ni condenas tus pensamientos o sentimientos, sean alegres o tristes.
5. Toma conciencia de todo tu ser corporal (tacto): volumen, peso, temperatura roce de la piel… Todo tú presente en tu cuerpo.
6. Vuelve a la respiración y repite: ¡VEN, ESPÍRITU DIVINO! Mantén una actitud de apertura, de corazón abierto, y si te ayuda también de brazos abiertos, anhelando recibir el soplo del Espíritu. Permanece así al menos diez minutos. Si te distraes vuelve al “mantra” o jaculatoria: ¡Ven, Espíritu divino!
7. Puedes concluir con la audición del
8. Haces tres inspiraciones profundas y sales suavemente del ejercicio.
9. Finalmente, puedes pararte y tomar nota de lo vivido y de las mociones (deseos de cambiarte o cambiar algo) sentidas.
Que te sea de utilidad.
Y no olvides, antes de nada, dedicar tu oración para bien de todos y de todo.
Casto Acedo. Septiembre 2022
viernes, 7 de abril de 2023
Sentirme Iglesia el Viernes Santo
Esta mañana de Viernes Santo me he dejado llevar en mi oración por el texto del oficio de lectura del dia.
He contemplado a la Iglesia desde la pasión, sobre todo desde los símbolos de "la sangre y el agua" que brotan del costado de Jesús, tal como lo interpreta san Juan Crisóstomo.
He considerado en más de una ocasión la cruz como fuente de vida para mi vida personal, pero no había profundizado en el sentido eclesial o comunitario de ese don. Es maravilloso como todo confluye en la Cruz.
Ayer comentaba en mi celebración de la misa que la Iglesia se engendró el Jueves Santo. Al decir Jesús "haced esto en memoria mía" (Rito Eucarístico como símbolo sacramental y lavatorio de los pies como servicio) sembró la semilla que, muerta el Viernes Santo, florece en la Pascua y da su fruto maduro el día de Pentecostés.
Hoy la "liturgia de las horas" completa mis enseñanzas. Si tienes tiempo este Viernes Santo aprovecha para leer esta Catequesis de san Juan Crisóstomo.
Del mismo modo que Dios sacó a la mujer del cuerpo dormido de Adán, -dice el texto- así del cuerpo de Cristo en la Cruz rendido totalmente a la voluntad del Padre Dios hace nacer a su Iglesia. Hermosa imagen, que me sugiere que también nosotros necesitamos dormir las expectativas generadas por los deseos del ego a fin de permitir que Dios cumpla en nosotros su obra alentando nuestro espíritu con su Espíritu.
"El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús en pie gritó: «El que tenga sed, que venga a mí y beba el que cree en mí; como dice la Escritura: "de sus entrañas manarán ríos de agua viva"». (Jn 7,37-38). La Iglesia nace de las fuentes de la vida de Cristo; de ella manan torrentes de agua viva que podemos aprovechar para saciar nuestra sed; ella nos acerca a Cristo por los sacramentos. En un tiempo en que tendemos en todo al individualismo, también en lo espiritual, ¿no merece la pena despertar al necesario sentido comunitario de nuestra fe?
Transcribo para ti la catequesis de san Juan Crisóstomo.
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El valor de la sangre de Cristo
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El primer libro de Subida El curso pasado estuvimos estudiando y meditando el libro primero de Subida del monte Carmelo , de san Juan de ...
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Un tema un poco largo, y tal vez os resulte dificil de entender. Pero para ello tienes la interpretación que del texto hace la IA. Tienes el...
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El tema es fácil de entender. Si negamos los apetitos o deseos, que se perciben por los sentidos, nos quedamos a oscuras... es la primera no...
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Transcribo aquí la parte que en el último encuentro comentábamos de la octava carta del libro de C.S. Lewis, Cartas del diablo a su sobrino....
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Comenzamos este año con un nuevo enfoque de nuestra formación espiritual en el grupo. Coincidiendo con el Año Jubilar de san Juan de la Cr...








