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sábado, 30 de septiembre de 2023

NUBE DEL NO-SABER - 2

Segunda entrada de La nube del no-saber. Leedla despacio, saboreando cada frase.
Las notas son referencias a textos de san Juan de la Cruz donde expone enseñanzas similares.
Toma nota de dudas o de lo que te llama más la atención para compartir el próximo día al iniciar el encuentro. 


2.

BREVE EXHORTACIÓN A LA HUMILDAD Y A LA ACTIVIDAD CONTEMPLATIVA

Anímate, pues, y frágil mortal como eres, trata de entenderte a ti mismo. ¿Piensas que eres alguien especial o que has merecido el favor del Señor? ¿Cómo puede ser tu corazón tan pesado y tan falto de espíritu que no se levante continuamente por la atracción del amor del Señor y el sonido de su voz? Tu enemigo te sugerirá que descanses en tus laureles. Pero estate alerta frente a su perfidia. No te engañes pensando que eres mejor y más santo porque fuiste llamado o porque has avanzado en la vía singular de la vida. Por el contrario, serás un desgraciado, culpable y digno de lástima, a menos que con la ayuda de Dios y de su dirección hagas todo lo que está en tu mano para vivir tu vocación. Lejos de engreírte, deberás ser cada vez más humilde y entregado a tu Señor al considerar lo mucho que se ha abajado hasta llamarte aquel que es el Dios todopoderoso, Rey de reyes y Señor de los señores. Pues de todo su rebaño te ha elegido amorosamente para ser uno de sus amigos especiales.

Te ha conducido a suaves praderas y te ha alimentado con su amor, forzándote a tomar posesión de tu herencia en su reino.

Te pido, pues, que sigas tu curso sin desmayo. Espera el mañana y deja el ayer. No te importe lo que hayas conseguido. Trata más bien de alcanzar lo que tienes delante. Si haces esto, permanecerás en la verdad. Por el momento, si quieres crecer has de alimentar en tu corazón el ansia viva de Dios. Si bien este deseo vivo es un don de Dios, a ti corresponde el alimentarlo. Ten en cuenta esto: Dios es un amante celoso. Está actuando en tu espíritu y no tolerará sucedáneos[1]. Tú eres el único a quien necesita. Todo lo que pide de ti es que pongas su amor en él y que le dejes a él solo. Cierra las puertas y ventanas de tu espíritu contra la invasión de pestes y enemigos y busca suplicante su fuerza; si así lo haces te verás a salvo de ellos[2]. Insiste, pues. Quiero ver cómo caminas. Nuestro Señor está siempre dispuesto. Él sólo espera tu cooperación.

Pero, me preguntas, ¿cómo seguir? ¿Qué he de hacer a continuación?

* * *



[1] El que quiere amar otra cosa juntamente con Dios, sin duda es tener en poco a Dios, porque pone en una balanza con Dios lo que sumamente, como habemos dicho, dista de Dios. ... Ya se sabe bien por experiencia que cuando una voluntad se aficiona a una cosa, la tiene en más que otra cualquiera, aunque sea muy mejor que ella, si no gusta tanto de la otra. Y si de una y de otra quiere gustar, a la más principal por fuerza ha de hacer agravio, pues hace entre ellas igualdad. Y por cuanto no hay cosa que iguale con Dios, mucho agravio hace a Dios el alma que con él ama otra cosa o se ase a ella. Y pues esto es así, ¿que sería si la amase más que a Dios? (San Juan de la Cruz, 1 S 5,4-5)

[2] Por tanto, siempre conviene al alma desecharlas (las aprehensiones o pensamientos que te puedan venir) a ojos cerrados, sean de quien se fueren (sean buenas o malas aprehensiones, buenos o malos pensamientos). .... Es bueno cerrarse en ellas y negarlas todas, porque en las malas se quitan los errores del demonio, y en las buenas el impedimento de la fe, y coge el espíritu el fruto de ellas. ( San Juan de la Cruz C 1,10)

Comentando el verso  “ni temeré las fieras, y pasaré los fuertes y fronteras”: A los demonios, que es el segundo enemigo, llama fuertes, porque ellos con grande fuerza procuran tomar el paso de este camino, y porque también sus tentaciones y astucias son más fuertes y duras de vencer y más dificultosas de entender que las del mundo y carne, y porque también se fortalecen de estos otros dos enemigos, mundo y carne, para hacer al alma fuerte guerra. Y por tanto, hablando David de ellos (Sal. 53, 5) los llama fuertes, diciendo: Los fuertes pretendieron mi alma. De cuya fortaleza también dice el profeta Job (41, 24) que no hay poder sobre la tierra que se compare a éste del demonio, que fue hecho de suerte que a ninguno temiese, esto es, ningún poder humano se podrá comparar con el suyo, y así sólo el poder divino basta para poderle vencer y sola la luz divina para poder entender sus ardides. Por lo cual el alma que hubiere de vencer su fortaleza no podrá sin oración, ni sus engaños podrá entender sin mortificación y sin humildad. (San Juan de la Cruz, C 3, 9)

 *

 Septiembre 2023

Casto Acedo 

lunes, 18 de septiembre de 2023

NUBE DEL NO-SABER - 1

Los que llevamos ya un tiempo en esto de contemplar en silencio vamos a ir leyendo el libro clásico de la espiritualidad cristiana medieval "La nube del no-saber", anónimo inglés del siglo XV. Aquí tenéis el prólogo y la introducción. En cada encuentro alguien del grupo puede hacernos un breve resumen de lo que trata casa capítulo. Os iré transcribiendo el texto de cada semana. Pero os aconsejo que os hagáis del libro. Es económico y merece la pena tenerlo para leerlo y releerlo. 




LIBRO DE LA CONTEMPLACIÓN
LLAMADO "LA NUBE DEL NO-SABER"
QUE TRATA DE ESA NUBE EN LA QUE EL ALMA SE UNE A DIOS

ORACIÓN 


Oh Dios, a quien todos los corazones están abiertos,
para quien todo deseo es elocuente
y ante quien nada secreto está oculto;
purifica los pensamientos de mi corazón,
y derrama tu Espíritu,
para que yo pueda amarte con amor perfecto
y alabarte como tú mereces.
Amén.


PRÓLOGO

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Cualquiera que seas el que tiene en sus manos este libro, has de saber que te impongo una seria responsabilidad y las más severas sanciones que puedan soportar los lazos del amor. No importa que este libro sea tuyo, que lo estés guardando para otro, o que lo tengas prestado. No lo habrás de leer, ni escribir o hablar de él, ni permitir que otro lo haga, a menos que creas realmente que es una persona que, por encima y más allá de las buenas obras, se ha resuelto a seguir a Cristo (en la medida de lo humanamente posible con la gracia de Dios) hasta las más íntimas profundidades de la contemplación. Haz lo que puedas para averiguar primero si es de los que han sido fieles durante algún tiempo a las exigencias de la vida activa, pues, de lo contrario, no estará preparado para ahondar en los contenidos de este libro.

Te encargo, además, con la autoridad del amor, que si das este libro a otro, le adviertas, como yo te advierto a ti, que se tome el tiempo necesario para leerlo del principio al fin. Pues es posible que ciertos capítulos no tengan consistencia por si mismos y exijan la explicación dada en otros para completar su significado. Temo que alguien lea solamente algunas partes y caiga rápidamente en error. Para evitar semejante desatino te pido a ti y a cualquier otro que lea este libro que, por amor, haga lo que le digo.

Por lo que respecta a chismosos, aduladores, escrupulosos, alcahuetes, entrometidos e hipercríticos, les ruego que aparten sus ojos de este libro lo más rápidamente posible. Nunca tuve intención de escribir para ellos y prefiero que no se entrometan en este asunto. Esto vale también para los curiosos, sean o no personas cultas. Pueden ser buenas personas según los principios de la vida activa, pero este libro no se adapta a sus necesidades.

Hay sin embargo, algunos realmente comprometidos en la vida activa a quienes la gracia va preparando para captar el mensaje de este libro. Pienso en todos aquellos que sienten la acción misteriosa del Espíritu en lo más íntimo de su ser, moviéndolos al amor. No digo que en todo momento sientas tú este impulso, como lo sienten los contemplativos ya avezados, pero de vez en cuando gustan algo de ese amor contemplativo en el centro mismo de su ser. Si tales personas llegaran a leer este libro, pienso que les serviría de gran estimulo y aliento.

He dividido esta obra en setenta y cinco capítulos. El último trata más específicamente de los signos que indican si la persona en cuestión está llamada o no a la oración contemplativa


INTRODUCCIÓN

Te pido, mi querido amigo en Dios, que estés alerta y atento al camino por el que avanzas en tu vocación. Y agradece a Dios esta llamada, pues con la ayuda de su gracia podrás mantenerte firme frente a los sutiles asaltos de los enemigos que te acosan desde dentro y desde fuera, a fin de que puedas ganar el premio de la vida eterna. Amén.

1.

DE LOS CUATRO GRADOS DE LA VIDA CRISTIANA; DEL DESARROLLO DE LA VOCACIÓN DE AQUEL PARA QUIEN HE ESCRITO ESTE LIBRO.

Mi querido amigo: quisiera comunicarte cuanto he observado sobre la vida cristiana. En general, esta parece avanzar a través de cuatro etapas de crecimiento que yo llamo la común, la especial, la singular y la perfecta. Las tres primeras pueden iniciarse y mantenerse en esta vida mortal, pero la cuarta, aunque iniciada aquí, continuará sin fin hasta la alegría de la eternidad. ¿Te das cuenta de que he colocado estas etapas dentro de un orden concreto? Lo he hecho porque creo que nuestro Señor en su gran misericordia te está llamando a avanzar siguiendo sus pasos. Descubro la llamada que te hace en el deseo hacia él, que arde en tu corazón.

Tú sabes que durante un tiempo vivías la forma común de la vida cristiana en una existencia mundana y rutinaria con tus amigos. Pero creo que el amor eterno de Dios, que te creó de la nada y te redimió de la maldición de Adán por medio del sacrificio de su sangre, no podía consentir que vivieras una vida tan común alejada de él. 

De este modo, con delicadeza exquisita, despertó el deseo dentro de ti y, atándolo rápidamente con la rienda del ansia amorosa, te atrajo más cerca de él, con esa manera de vivir que he llamado especial. Te llamó a ser su amigo y, en compañía de sus amigos, aprendiste a vivir la vida interior con más perfección de lo que era posible en la vida común u ordinaria.

¿Hay algo más? Sí, pues creo que, desde el principio, el amor de Dios por ti fue tan grande que su corazón no pudo quedar ni tan siquiera satisfecho con esto. ¿Qué hizo? ¿No ves con qué amabilidad y suavidad te ha traído a la tercera vía, la vida singular? Sí, ahora vives en el centro más profundo y solitario de tu ser aprendiendo a dirigir tu ardiente deseo hacia la forma más alta y definitiva de amor que he llamado perfecta.

Septiembre 2023
GSJC