48.
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miércoles, 4 de diciembre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 48
miércoles, 6 de noviembre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 47
CÓMO CRECER HASTA LA PERFECCIÓN DE LA PUREZA DEL ESPÍRITU; CÓMO MANIFIESTA UN CONTEMPLATIVO SU DESEO A DIOS DE UNA MANERA Y LOS HOMBRES DE OTRA.
lunes, 28 de octubre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 46
46.
viernes, 11 de octubre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 45
45.
UNA BUENA EXPOSICIÓN DE CIERTOS ENGAÑOS QUE PUEDEN ACECHAR AL CONTEMPLATIVO [1][1] Un número este de Nube del no saber que pone en guardia acerca de los peligros de la contemplación. Es importante este número, porque nos avisa. En el siguiente nos dará consejos para evitar los engaños, aquí avisa de que esos engaños existen, y son muy sutiles, tanto como “el demonio”.
[2] Es muy común caer en la tentación de confundir los avances espirituales con sensaciones placenteras y agradables, confundiendo el don de los gustos y contentos que Dios da con merecimientos fruto de conquistas personales. Se evita todo lo que desagrada “perdiendo completamente de vista el sentido espiritual más profundo”. Llegado a este punto el falso espiritual “violenta locamente sus recursos físicos y emocionales más allá de toda razón”, es decir, pierde el sentido común de la fe y busca sólo la satisfacción personal. Quien inicia este camino suele terminar agotado, incluso físicamente, por ejercicios desmesurados en busca de “novedades”. “En poco tiempo se encuentra fatigado y extenuado en cuerpo y espíritu. Después siente la necesidad de aliviar la tensión creada buscando una compensación baladí, material o física, como relajación del cuerpo y del espíritu”. La frustración de no experimentar lo que busca obsesivamente le llevará a buscar compensaciones fuera (avaricia, lujuria, ira, pereza, etc.). Cuando estas compensaciones dan la cara conviene revisar a fondo la vida espiritual.
[3] “Un
estado frenético”, acelerado, obsesivo, amante del ruido y experiencias espectaculares.
Todo lo contrario de la calma y serenidad que
da el Espíritu y que ilumina con su paz el camino a seguir.
[4] Iluminador en esto de los tejemanejes del demonio es el el capítulo 4 de las Moradas quintas de santa Teresa; advierte de que ha “conocido personas muy encumbradas llegar a este estado (desposorios) y con gran sutileza y ardid del demonio tornarlas a ganar para sí; porque debe juntarse todo el infierno para ello, porque, como muchas veces digo, no pierden un alma sola sino gran multitud” (4,6). Es decir, que la caída de un avanzado en el camino es escándalo para los que le tienen por vituoso, igual que su testimonio es de ánimo para muchos. A media que uno se acerca a la Luz las tinieblas se defienden queriendo arrastrar al espiritual hacia ellas.
[5] El conocimiento propio: dice santa Teresa que “es cosa tan importante este conocernos que no querría en ello hubiese jamás relajación, por subidas que estéis en los cielos; pues mientras estamos en esta tierra no hay cosa que más nos importe que la humildad” (1 M 2,9). Aquí Nube del no saber habla de “conocimiento propio de la escuela del diablo”, al que lógicamente no hay cosa que más le importe que la vanidad y la soberbia. Santa Teresas apunta que el remedio contra el ángel de luz que es el demonio que se presenta bajo forma de bien, no puede ser otro que buscar sinceramente la voluntad de Dios: “si esta alma se estuviese siempre asida a la voluntad de Dios, que está claro que no se perdería; mas viene el demonio con unas sutilezas grandes, y debajo de color de bien vala desquiciando en poquitas cosas de ella y metiendo en algunas que él le hace entender que no son malas, y poco a poco oscureciendo el entendimiento y entibiando la voluntad y haciendo crecer en ella el amor propio, hasta que de uno en otro la va apartando de la voluntad de Dios y llegando a la suya.”. ¿Dónde hallar la voluntad de Diosque santa Teresa recomienda como remedio a las tentaciones y desviaciones en la oración? Buscándola en la meditación y estudio de la Sagrada Escritura y estando bajo la dirección de maestros espirituales adecuados. Como dice a su inico este número de Nube, quien es tentado "está expuesto a una gran decepción si no está constantemente alerta y no es lo suficientemente sincero para buscar un guía seguro".
martes, 8 de octubre de 2024
San Pablo
Pablo de Tarso
“Estoy crucificado con Cristo, y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mi. Ahora, en mi vida mortal, vivo creyendo en el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí. No quiero hacer estéril la gracia de Dios; pero si la salvación se alcanza por la ley, entonces Cristo habría muerto en vano”.
martes, 1 de octubre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 44
[1] El texto no es fácil de comprender; en él se insiste en algo que no suele gustar: el olvido de sí. Debemos partir de que “soy”, es decir, tengo un ser; me conozco y me experimento a mí mismo, e identifico ese conocimiento y esos sentimientos con mi “yo”, mi ser; y me da pánico el no-ser, la muerte. Sin embargo, llega un momento en el camino espiritual en el que Dios me pide dar muerte a ese “yo” aparentemente autosostenible para empezar a “vivir en Otro”, sostenido por Dios. Aquí yo no puedo hacer nada si Dios no lo hace: “ sin una gracia especial de Dios, libremente otorgada, y sin la perfecta correspondencia a esta gracia por tu parte, no puedes nunca esperar la destrucción de ese elemental conocimiento y sentimiento de tu ser”.
[2] “Todo hombre -dice Nube 44- tiene muchos motivos de tristeza, pero sólo entiende la razón universal y profunda de la tristeza el que experimenta que es (existe)”. Al adentrarme en las profundidades del espíritu el alma toma conciencia de que este ser que soy es débil y está sometido a las pasiones de gozo, tristeza, temor y esperanza. Ante mi fragilidad e insignificancia me vengo abajo. ¿Qué me queda? Nada. Entonces me invade una profunda tristeza. Es la noche oscura del sentido a la que se suma la noche oscura del espíritu, cuando ya ni las cosas de Dios ni las de los hombres satisfacen. En la noche más profunda suele hacer su aparición una tristeza purificadora. ¿Purificadora por qué? Porque es la consecuencia de soltar todo lo que sustuvo hasta entonces mi ego. Soltados todos mis apetitos sensuales y espirituales debería leer esa tristeza como germen de algo nuevo; pasó la luz de la víspera, entré en oscuridad y ahora estoy más cerca de la aurora. En plena noche sólo me queda la gracia del amor de Dios. Él es lo único que tengo, lo único a donde asirme. Él me sacará de las tinmieblas, del abatimiento de mi ser. “Dios -dice el autor de Nube-, en su sabiduría, enseñará a sus amigos espirituales, según la fuerza física y moral de cada uno, a soportar esta verdad, de acuerdo con el progreso y la apertura a su gracia de cada uno”.
[3] “Lo que es” se refiere a lo se tiene: existencia, cuerpo, alma, cualidades, etc... “Qué es” se refiere al “ser”, el yo-profundo que se esconce bajo “lo que somos”. Es bueno meditar no sólo en lo que somos sino también en el hecho de que somos. Y el propio ser acabará reconociendo su contingencia. Cuando se admite esto puede venir la “tristeza purificadora”, que es como decir la “humildad salvadora”. La humildad, cuando se ejercita, lleva consigo grandes dosis de tristeza; ¿no le pasó a Jesús en Getsemaní? El abajamiento o kénosis conduce a una sensación de muerte, y de hecho es una muerte social y una muerte personal en lo que tiene de despojo de todo aquello en lo que solemos poner nuestra vida: riquezas, salud, ideas, creencias, costumbres, etc. «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo» (Mt 26,38). Al final Jesús fue abandonado por los suyos y se quedó sólo, desnudo y descolgado de todo lo que humanamente daba sentido a su vida. Y su alma, en gtal trance, permaneció firmemente unida al Padre en la tristeza. Es en estos momentos donde la fe muestra su cualidad de luz en la oscuridad y experimetna un crecimiento excelente.
[4] En Cántico Espiritual se llama a esta etapa de la noche nimbada de tristeza “cierzo”. Comentando el verso “deténte, cierzo muerto” dice san Juan de la Cruz: “El cierzo es un viento frío y seco, y marchita las flores; y porque la sequedad espiritual hace ese mismo efecto en el alma donde mora, la llama cierzo, y muerto, porque apaga y mata la suavidad y jugo espiritual; por el efecto que hace, la llama cierzo muerto. Y deseando la esposa conservarse en la suavidad de su amor, dice a la sequedad que se detenga; lo cual se ha de entender que este dicho es cuidado de hacer obras que la detengan” (Cantico B 17, 2)
[5]
¿Qué obras pueden detener o al menos suavizar el sentimiento de abatiiento de la
noche espiritual? ¿Qué obras pueden detener al “cierzo muerto” de la tristeza? San
Juan de la Cruz propone: “Para mortificar las cuatro pasiones naturales, que
son: gozo, tristeza, temor y esperanza, aprovecha lo siguiente: Procurar
siempre inclinarse no a lo más fácil, sino a lo más dificultoso. No a lo más
sabroso, sino a lo más desabrido; no a lo más gustoso, sino a lo que no da
gusto. No inclinarse a lo que es descanso, sino a lo más trabajoso. No a lo que
es consuelo, sino a lo que no es consuelo; no a lo más, sino a lo menos. No a
lo más alto y precioso, sino a lo más bajo y despreciado. No a lo que es querer
algo, sino a lo que no es querer nada. No andar buscando lo mejor de las
cosas, sino lo peor, y traer desnudez y vacío y pobreza por Jesucristo de
cuanto hay en el mundo”·.
* * *
Octubre 2024
Casto Acedo.
lunes, 23 de septiembre de 2024
NUBE DEL NO-SABER 43
43.
QUE EL HOMBRE HA DE PERDER LA
CONCIENCIA RADICAL DE CONCENTRACIÓN EN SU PROPIO SER, SI ES QUE QUIERE LLEGAR A
LAS ALTAS CIMAS DE LA CONTEMPLACIÓN EN ESTA VIDA
[1] “La afición y asimiento que el alma tiene a la criatura iguala a la misma alma con la criatura, y cuanto mayor es la afición, tanto más la iguala y hace semejante, porque el amor hace semejanza entre lo que ama y es amado. Que por eso dijo David (Sal. 113, 8), hablando de los que ponían su afición en los ídolos: ´Sean semejantes a ellos los que ponen su corazón en ellos. Y así, el que ama criatura, tan bajo se queda como aquella criatura, y, en alguna manera, más bajo; porque el amor no sólo iguala, mas aun sujeta al amante a lo que ama. Y de aquí es que, por el mismo caso que el alma ama algo, se hace incapaz de la pura unión de Dios y su transformación; porque mucho menos es capaz la bajeza de la criatura de la alteza del Criador que las tinieblas lo son de la luz. ... Así como no comprehende a la luz el que tiene tinieblas, así no podrá comprehender a Dios el alma que en criaturas pone su afición; de la cual hasta que se purgue, ni acá podrá poseer por transformación pura de amor, ni allá por clara visión. Y para más claridad, hablaremos más en particular. (San Juan de la Cruz, 1 Subida 4,3)
* ¨No puede dejar de desear el
alma enamorada la paga y salario de su amor, por el cual salario sirve al
Amado, porque, de otra manera, no sería verdadero amor. El cual salario y paga
no es otra cosa, ni el alma puede querer otra, sino más amor, hasta llegar a
estar en perfección de amor, el cual no se paga sino de sí mismo, según lo dio
a entender el profeta Job (Jb 7, 2) por estas palabras, diciendo: ... ´Como el ciervo desea la sombra y como el
mercenario espera el fin de su obra, así yo también tuve los meses vacíos y
contaba las noches trabajosas y prolijas para mí. Si me acostare a dormir,
diré: ¿cuándo llegará el día en que me levantaré? Y luego volveré a esperar la
tarde, y seré lleno de dolores hasta las tinieblas de la noche´. De esta
manera, el alma que anda estando encendida en amor de Dios, desea el
cumplimiento y perfección del amor para tener allí cumplido refrigerio... El
alma que ama a Dios no ha de pretender ni esperar otra cosa de él sino la
perfección del amor. (Ibid Cántico, 9,6)
* ¨El endiosamiento y levantamiento de mente en Dios, en que queda el alma como robada y embebida en amor, toda hecha en Dios, no la deja advertir a cosa alguna del mundo; porque no sólo de todas las cosas, mas aun de sí queda enajenada y aniquilada, como resumida y resuelta en amor, que consiste en pasar de sí al Amado” (Ibid 26,14)
Septiembre 2024
C.A.
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Un tema un poco largo, y tal vez os resulte dificil de entender. Pero para ello tienes la interpretación que del texto hace la IA. Tienes el...
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El tema es fácil de entender. Si negamos los apetitos o deseos, que se perciben por los sentidos, nos quedamos a oscuras... es la primera no...
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El texto de esta entrada está tomado del libro de Marc Foley, San Juan de la Cruz, una mística para vivir, libro que aconsejo que adquiráis...
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Comenzamos este año con un nuevo enfoque de nuestra formación espiritual en el grupo. Coincidiendo con el Año Jubilar de san Juan de la Cr...
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Partiendo de los capítulos 13-15 del Primer libro de la Subida del monte Carmelo de san Juan de la Cruz y apoyado en las reflexiones de ...

