45.
UNA BUENA EXPOSICIÓN DE CIERTOS ENGAÑOS QUE PUEDEN ACECHAR AL CONTEMPLATIVO [1][1] Un número este de Nube del no saber que pone en guardia acerca de los peligros de la contemplación. Es importante este número, porque nos avisa. En el siguiente nos dará consejos para evitar los engaños, aquí avisa de que esos engaños existen, y son muy sutiles, tanto como “el demonio”.
[2] Es muy común caer en la tentación de confundir los avances espirituales con sensaciones placenteras y agradables, confundiendo el don de los gustos y contentos que Dios da con merecimientos fruto de conquistas personales. Se evita todo lo que desagrada “perdiendo completamente de vista el sentido espiritual más profundo”. Llegado a este punto el falso espiritual “violenta locamente sus recursos físicos y emocionales más allá de toda razón”, es decir, pierde el sentido común de la fe y busca sólo la satisfacción personal. Quien inicia este camino suele terminar agotado, incluso físicamente, por ejercicios desmesurados en busca de “novedades”. “En poco tiempo se encuentra fatigado y extenuado en cuerpo y espíritu. Después siente la necesidad de aliviar la tensión creada buscando una compensación baladí, material o física, como relajación del cuerpo y del espíritu”. La frustración de no experimentar lo que busca obsesivamente le llevará a buscar compensaciones fuera (avaricia, lujuria, ira, pereza, etc.). Cuando estas compensaciones dan la cara conviene revisar a fondo la vida espiritual.
[3] “Un
estado frenético”, acelerado, obsesivo, amante del ruido y experiencias espectaculares.
Todo lo contrario de la calma y serenidad que
da el Espíritu y que ilumina con su paz el camino a seguir.
[4] Iluminador en esto de los tejemanejes del demonio es el el capítulo 4 de las Moradas quintas de santa Teresa; advierte de que ha “conocido personas muy encumbradas llegar a este estado (desposorios) y con gran sutileza y ardid del demonio tornarlas a ganar para sí; porque debe juntarse todo el infierno para ello, porque, como muchas veces digo, no pierden un alma sola sino gran multitud” (4,6). Es decir, que la caída de un avanzado en el camino es escándalo para los que le tienen por vituoso, igual que su testimonio es de ánimo para muchos. A media que uno se acerca a la Luz las tinieblas se defienden queriendo arrastrar al espiritual hacia ellas.
[5] El conocimiento propio: dice santa Teresa que “es cosa tan importante este conocernos que no querría en ello hubiese jamás relajación, por subidas que estéis en los cielos; pues mientras estamos en esta tierra no hay cosa que más nos importe que la humildad” (1 M 2,9). Aquí Nube del no saber habla de “conocimiento propio de la escuela del diablo”, al que lógicamente no hay cosa que más le importe que la vanidad y la soberbia. Santa Teresas apunta que el remedio contra el ángel de luz que es el demonio que se presenta bajo forma de bien, no puede ser otro que buscar sinceramente la voluntad de Dios: “si esta alma se estuviese siempre asida a la voluntad de Dios, que está claro que no se perdería; mas viene el demonio con unas sutilezas grandes, y debajo de color de bien vala desquiciando en poquitas cosas de ella y metiendo en algunas que él le hace entender que no son malas, y poco a poco oscureciendo el entendimiento y entibiando la voluntad y haciendo crecer en ella el amor propio, hasta que de uno en otro la va apartando de la voluntad de Dios y llegando a la suya.”. ¿Dónde hallar la voluntad de Diosque santa Teresa recomienda como remedio a las tentaciones y desviaciones en la oración? Buscándola en la meditación y estudio de la Sagrada Escritura y estando bajo la dirección de maestros espirituales adecuados. Como dice a su inico este número de Nube, quien es tentado "está expuesto a una gran decepción si no está constantemente alerta y no es lo suficientemente sincero para buscar un guía seguro".
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