Buscar en este blog

domingo, 20 de noviembre de 2016

INTRODUCCION A LA CONTEMPLACION - 1


Transcribo aquí las notas de la charla del primer día

·     Empezamos un camino; un camino de oración.  Es verdad que ya todos rezamos. De un modo u otro todos rezamos. Podríamos empezar por ahí, comunicando cada uno cómo y cuándo reza.  (tiempo para compartir)

·     Rezar –podríamos decir- es “estar-comunicar  con Dios”. Normalmente lo entendemos como un movimiento que va de mí mismo hacia Dios; y lo hago :
 
o   Con los labios (oración vocal: privada o litúrgica)
o   Con la mente (meditación: imagino a Dios; me situó ante Jesús)
o   En solitario (oración personal, íntima)
o   En común (oración comunitaria)

·        En todos los modos de oración podemos caer en un círculo llamado “rutina”… Los ritos son buenos y necesarios (me ahorran tener que pensarme y organizarme cada día), pero si degeneran en “rutinarismo” acaban por desfondarnos.  Se impone despertar la conciencia para vivir en profundidad todos los momentos de la vida.

·        He dicho “despertar la conciencia”… Y esta expresión nos puede introducir ya en lo que llamamos “oración contemplativa”, otro modo de oración común en y de nuestra tradición cristiana. Oración de contemplación es “orar desde la toma de conciencia de lo que somos y de dónde estamos”… Contemplar es “mirar”, “observar”… Como se observa una obra de arte, o un paisaje, o una puesta de sol… Contemplar es ver la realidad tal y como es, no “como creemos que es” o “como quisiéramos que fuera”. (Iremos comprendiendo esto con el tiempo, porque es difícil de explicar, por eso necesitamos contemplar).
 
·        Hoy sólo vamos a apuntar unas breves ideas. La primera es acerca de nosotros mismos, de nuestra persona.  Observar este cuadro que nos ofrece una visión del hombre muy cercana a la que santa Teresa nos da en el libro de Las moradas:

¿Cómo vivo?

 
o   En el centro aparece la palabra “DIOS”. Es un misterio. Pero así es: “Dios nos habita”, somos “inhabitados por el Espíritu Santo”; Dios es “interior intimo meo” (más dentro de mí que yo mismo).

o   También junto a Dios se señala el CENTRO PERSONAL DE MI SER(mi “yo profundo”, real).

o   En las afueras encontramos una palabras que nos remiten a otras realidades: Mente (yo mental), afectos y emociones (yo emocional), cuerpo (yo corporal-físico), ambiente (mis circunstancias).

· Vivir profundamente es vivir todos los aspectos de mi vida desde mi “yo profundo” (con Dios, desde Dios):
 
o    Situarme adecuadamente en mi ambiente geográfico y social,

o    Sentirme dueño de mi cuerpo, gozar de él y de mis sentidos,

o    Gestionar logradamente mis sentimientos, emociones, estados de ánimo,

o    Ser dueño de mis pensamientos (que no me dominen las obsesiones mentales)

o    Conocer mi “yo profundo”… donde habita Dios.

·   ¿Cómo lograr una vida así? Lo primero decir que “es un regalo de Dios”; no está en nuestras manos llegar a lograrla. Aunque sí se nos indica un camino para mostrar a Dios nuestra buena disposición (una ascesis, la práctica de unas virtudes, “comprar el billete de la lotería”, si no lo adquirimos Dios no suele dar el premio; pero también es cierto que el hecho de adquirirlo no nos garantiza que seremos premiados).

·   La ascesis o “virtud” va acompañada de muchas otras; nosotros hoy señalamos dos que creemos importantes:

* Primero humildad.  Dios no necesita de nosotros. Nosotros sí le necesitamos. Por tanto, ¡”somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer!”. Quien no se acerca así a la oración corre el peligro de desanimarse al no ver los frutos…
 
 * Segundo perseverancia. Tomar una “determinada determinación” de ponernos en ejercicio de oración con una disciplina a prueba de cansancios y sinsentidos.
 
Conclusión: este camino se inicia con estas dos premisas:  humildad (renuncia al os propios méritos y fuerzas, obediencia al proyecto que se propone) y perseverancia (Constancia, renuncia al "mariposeo" y a la discontinuidad, valorar el día a día de la práctica de la meditación).
 
¡Buen camino a todos!
Casto A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario