
Entrar en la noche del Jueves Santo es entrar en la noche del espíritu, que para el creyente no es una desgracia sino una oportunidad para crecer; se trata, por tanto, de un tiempo de oscuridad purificadora y por eso luminosa. La noche es el vientre donde se gestan las virtudes cardinales: fe, esperanza y caridad.
Cristo se adentró en la terrible y bendita noche del Jueves al Viernes santos con el dolor y el sufrimiento del mundo sobre sus espaldas. Poco antes había dicho adelantando su destino:
“Esta es mi sangre derramada por vosotros y por muchos -por todos- para el
perdón -para la luz-”. Antes de curar al ciego de nacimiento reveló: “Mientras
estoy en el mundo, soy la luz del mundo" (Jn 9,4-5). Mantener encendida la mecha humeante del amor le costó lo suyo.
Propongo aquí un modelo de Hora Santa para esta noche. Aunque también podría servir para orar en cualquier otro día. Espero que os ayude a meditar, y a alguno le pueda servir como subsidio para la oración en su comunidad, grupo o parroquia.
* * *
MOMENTO 1
SILENCIAR MIS PENSAMIENTOS
Abandonar
los pensamientos del mundo.
Adoptar
los pensamientos de Jesús
Evangelio de san Juan.
15,18-21
"Dijo Jesús: Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: "No es el siervo más que su amo". Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardan la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió" .
* * *
¿Qué es le mundo?
*Es un modo de pensar sin Dios, el sistema social (neoliberal o social-comunista) que pone los
intereses económicos o estatales por encima de la persona:
*El mundo es la ideología que impone que “una guerra puede ser
buena” e invita a embarcarse en ella pensando que con la muerte de unos pocos se
pueden salvar las vidas de otros muchos. Lo mismo sobre el aborto. El mundo
consagra el principio de Pilatos. “Es preferible que muera uno
antes de que la nación perezca" (Jn 11,50).
*El mundo es la filosofía que sitúa al individuo por encima de cualquier
cosa, consagrando el individualismo y su correlativo egoísmo como motor
de la historia. San Pedro pensaba con criterios del mundo cuando reprochó a Jesús unas palabras que hablaban de cruz. El mismo Jesús le censura su mundanidad: "Aléjate de mí, Satanás. Eres
para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios" (Mt 16,21).
*El mundo, en fin, es ese modo de pensar que nos hace creernos muy espirituales y
religiosos, cuando en realidad somos más bien materialistas y
ritualistas.
La noche de Jueves Santo invita a soltar pensamientos, a silenciar la mente mundana, para
dejar que Dios sea Dios y puedas ser escuchado en su silencio esencial. EL SILENCIO DE TUS PENSAMIENTOS TE ABRE A LA
FE. Cuando renuncias a tus criterios
parece que entras en oscuridad; y es cierto, pero es una oscuridad pasajera,
que espera la Luz del pensamiento nuevo que es Jesús.
* * *
Respira, llena tus pulmones de aire nuevo, suelta el
viejo modo de pensar. Deja ir tus
pensamientos persistentes, tu modo interesado de ver la vida, tus principios egoístas
inamovibles, las obsesiones compulsivas que no te dejan dormir. Vacíate de todo lo que no sea pensar a Dios desde el corazón.
Durante unos minutos deja pasar tus pensamientos; fija tu mente en sólo Dios.
*Piensa con Dios. “El pensar de
Dios es amar”, dice san Juan de la Cruz.
*Mira como Dios te piensa a ti: con
el corazón, con amor .
*Mira como piensa Jesús a la humanidad: amor absoluto, fraternidad
universal.
La noche de Jueves Santo invita a la conversión, a cambiar de mente, cambiar de pensamiento. Permítete vaciar tu mente de obsesiones mundanas, de prejuicios sociales, de
pensamientos que te quieren encumbrar sobre otras personas. Y llénate de pensamientos positivos y nobles. Piensa como Dios. “El pensar de
Dios es amar”.
Jesucristo es el pensamiento (logos) del Padre hecho carne.
(5-10 minutos de silencio)
MUSICA: Escucha este
canto... Imagina a Jesús ante Pilato; ha llegado ahí por ti, por puro amor, por ser fiel a los pensamientos de Dios cuando los pensamientos mundanos le invitaban a huir, a responder con desplantes a quienes le desplantaron...
(clik sobre el título)
Ahí estás Tú
esperando la sentencia en silencio.
Se alza un grito entre la gente
que prefiere a un criminal antes que a ti
Y allí estás Tú,
tan llagado que cuesta reconocerte,
entre burlas e insultos, sin amor, sin amigos.
Hemos huido todos de la cruz
Pues yo también he sido uno de ellos.
He preferido cualquier cosa antes que a ti,
te he dado la espalda un sinfín de veces.
No he dejado que te muevas en mí
Y aún así dices que me amas.
No sé qué viste en mí.
¿Qué viste en mí?
Sabes que yo no merezco tanto,
pero yo necesito tu amor infinito.
Por favor, no me dejes sin ti.
Ayúdame a que valga la pena.
Me he dado cuenta que no puedo estar sin ti.
Que valga la pena, que viva tu condena
junto a María de rodillas ante ti
Perdóname.
Ahora aquí me tienes
derramado a tus pies
Sé que cometí el error
de anteponer a tus caminos la razón.
Sé que volveré a caer,
más de mil veces fallaré a tu perdón
Y aún así dices que me amas.
No sé que viste en mí.
* * *
MOMENTO 2
SILENCIAR MIS SENTIMIENTOS
Desmitificar
mis sentimientos.
Tener
los sentimientos de Jesús.
Carta a los Filipenses
2,1-4
Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, considerando por la humildad a los demás superiores a vosotros. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.
* * *
En esta noche, para superar la prueba, Jesús además de regirse por
los criterios del Padre, hubo de hacer suyos sus sentimientos
de amor universal. Ha venido para que “todos los hombres
se salven”, para que todos sean felices. Y ese sentimiento de amor universal Jesús lo mantuvo por encima de todo lo agradable o desagradable que le saliera al paso.
Nuestra cultura ha elevado los “sentimientos gratificantes” a
categoría divina. Lo importante es sentirme bien. Por eso huyo de todo lo que me hace sentir mal, porque creo
que lo que me desagrada no puede ser bueno; sin embargo, todo lo que me apetece
lo considero bueno y positivo. Es más, he llegado a establecer para mi el principio de que
la bondad o maldad de las cosas depende de los sentimientos que me producen . Yo y mi bienestar somos el centro del universo, pienso.
Es una trampa terrible. Repudiando como un mal todo lo que me desagrada justifico mis desmanes. ¿Me crea
sufrimiento el embarazo no deseado?, justifico el aborto. ¿Me siento mal en mi
matrimonio?, justifico la ruptura. ¿Me disgusta esta persona? No considero un
mal pasar de largo ante ella. ¿Me desagrada atender a mis padres, a mi familiar
enfermo? ¿Qué hay de malo en ello? ... Es triste que el “miedo al sufrimiento”
sea lo que marque mi comportamiento, mi estilo de vida.
¿Qué puedo hacer? Primeramente ser conscientes de que
también los otros tienen sentimientos. Si a mi me gusta ser amado, bien considerado,
atendido en mis necesidades, los otros también. Cristo quiere
convertirte a “los sentimientos de Dios”, que ama a todos incondicionalmente. Jesús puso el amor al
prójimo y con él el amor a Dios por encima del “me apetece”. ¿O acaso crees que
la cruz fue para él un placer? Le hubiera gustado librarse de ella, pero aceptando
su destino puso el “amor como decisión”,
cruz, (ágape) el amor como donación total (ágape) por encima del amor como sentimiento (eros).
Jesús te invita esta noche a unirte a Él en un “amor de
decisión”, a amar aunque te duela. Para ello has de SILENCIAR TUS SENTIMIENTOS, destronarlos; renunciar a la idolatría de tus "experiencias".
*Silencia cualquier gozo o satisfacción que te lleve a creerte superior a otros. Así ocurre cuando te sientes más afortunado o
afortunada que otras personas y las miras por encima del hombro.
*No des canche a tus sentimientos “victimistas” que esconden la
reivindicación de una atención mayor a tu persona y unos privilegios en
compensación por el maltrato que dices que has sufrido;
*No des paso a tus sentimientos de miedo, ese pánico que tienes a
perder algo de tus bienes materiales, tus estados emotivos placenteros o tu consideración social.
¿No te das cuenta de que toda tu tristeza y tu frustración son sentimientos que provienen de experiencias frustrantes del pasado o de expectativas futuras viciadas por tu egoísmo? Pides que todo el mundo esté plegado a ti para ser feliz. Con esta premisa nunca lo serás.
EL SILENCIO DE TUS EXPERIENCIAS PASADAS Y DE TUS EXPECTATIVAS TE ABRE A LA ESPERANZA. Al soltar tus miedos y seguridades pasadas y tus ilusorias esperanzas futuras, vives el presente, el mejor momento de tu vida, tu única realidad. Ahí te encuentra Dios y te ama, ¿hay algo más sólido en la vida?. La esperanza no consiste en la ensoñación de un futuro ideal sino en la seguridad de que aquí y ahora mi vida está anclada en el amor de Dios. Estoy sólidamente asentado, por eso tengo esperanza.
* * *
Mira ahora a Jesús... ¿Qué sentimientos le embargan en
esta noche? No cabe duda de que vive sentimientos de gozo en la última
cena. “¡Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de
padecer” (Lc 22,15). Pero también en esta noche le abruma una losa de tristeza. Llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y
angustia. Entonces les dijo: «Mi alma
está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». Y adelantándose un
poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que
pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».”
(Mt 26,37-39).
A pesar de la tristeza, en la profundidad del alma de Jesús
prevaleció el sentimiento de amor al Padre, a toda la humanidad y a toda la
creación. No puso primero su satisfacción inmediata sino que antepuso la
satisfacción del amor a Dios y el cumplimiento de su voluntad. Debió dar paso a
una “aceptación total” de la realidad que se estaba dando ante Él. Apostó por
los planes del Padre, que no eran de condena y castigo sino de perdón y
misericordia.
Mira a Jesús, mira sus sentimientos de fraternidad universal
corrigiendo el deseo de huir hacia unos sentimientos ególatras. ¡Qué buenos sería llenarnos todos de ese
sentimiento! ... Amar a pesar del rechazo, del asco, del dolor, ... “amar a
Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo”; estos fueron los
sentimientos de Jesús. Déjate seducir por ellos
(5-10 minutos de silencio)
MUSICA: Hacer míos los sentimientos de Jesús es encontrar la felicidad. Quien vive el presente del amor vive en esperanza. ¡Miradle y quedaréis radiantes!
(clik sobre el título)
Despojado, siervo humilde:
dame un corazón puro,
con espíritu firme,
dispuesto a venderlo todo,
pronto para servir.
Obediente hasta la muerte en la cruz:
dame un corazón noble,
con espíritu generoso,
firme en la contrariedad,
en el Padre abandonado.
Amor compasivo:
dame un corazón bondadoso,
maduro en el amor
por la fuerza de tu Espíritu,
afincado entre los tuyos.
¡Miradle y quedaréis radiantes!
Será perpetua vuestra alegría.
* * *
SILENCIAR MI VOLUNTAD.
Crucificar
mis impulsos (caprichos).
Hacer mía (aceptar)
la voluntad de Dios.
Evangelio de san Lucas
22, 39-46
"Después de cenar, Jesús “salió y se encaminó, como de costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron los discípulos. Al llegar al sitio, les dijo: «Orad, para no caer en tentación». Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra y, arrodillado, oraba diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya». Y se le apareció un ángel del cielo, que lo confortaba. En medio de su angustia, oraba con más intensidad. Y le entró un sudor que caía hasta el suelo como si fueran gotas espesas de sangre. Y, levantándose de la oración, fue hacia sus discípulos, los encontró dormidos por la tristeza, y les dijo: «¿Por qué dormís? Levantaos y orad, para no caer en tentación".
* * *
Solemos pasar la vida la queriendo imponer a otros los propios caminos, la propia verdad y el propio modo de vida. Cuesta silenciar los pensamientos, los criterios y las creencias. Tampoco es fácil silenciar los propios sentimientos y experiencias para estar en el presente. Y no es menor la dificultad para silenciar la voluntad, los propios caprichos y deseos.
En este tercer momento de reflexión y oración vamos a contemplar cómo Jesús hubo de cambiar el rumbo de su vida para adoptarla al ritmo que le marcaba el Padre. “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra” (Jn 4,34).
Al principio tuvo un éxito fulgurante en su misión. Las masas le seguían.
Se hacían lenguas de su bondad y sus enseñanzas. Pero pronto debió
desengañarse del éxito. Se dio cuenta de que la multitud le seguía motivada
por razones poco altruistas: “Me buscáis no porque habéis visto signos,
sino porque comisteis pan hasta saciaros” (Jn 6,26). Poco a poco, tras
hacerles ver a muchos su oculto egoísmo, fue quedándose más sólo. Uno de su
mismo grupo le traicionará. E incluso Pedro, Santiago y Juan, los más íntimos entre los apóstoles, huyen al ser
detenido en Getsemaní.
Jesús hubo de superar la prueba de elegir entre salir huyendo con los suyos o permanecer fiel en el lugar que le ha asignado el Padre. Permaneció fiel y se quedó totalmente solo. No es fácil entender el sufrimiento de Getsemaní. Es el sufrimiento de quien vive la soledad más
absoluta, el vacío más insoportable. Sabes que puedes echarte atrás, que puedes
huir, está en tu mano; pero la fidelidad te pide mantenerte en pie, esperar en silencio, no imponer
sino dejar que Dios sea Dios. Silenciar tu voluntad dando paso a la del Padre.
El silencio de la voluntad es el silencio de Abrahán
subiendo al monte Moria: “Dios proveerá”, dice (Gn 22, 8),
el silencio de Job, que se mantuvo fiel a la ininteligible voluntad de Dios: "Una vez he hablado y no volveré a hablar" (Job 40,5), el silencio del Siervo de Yahvé, que “fue
oprimido y afligido, Pero no abrió su boca. Como cordero llevado al matadero”
(Is 53,7), el silencio, en fin, de Jesús: «Padre,
si quieres, aparta de mí este cáliz; pero que no se haga mi voluntad, sino la
tuya».
* * *
Contempla a Jesús en Getsemaní y aprende de Él a silenciar tus impulsos de huida o rechazo. Acepta que el
mundo, la sociedad, la familia, tú misma vida, no tienen por qué funcionar según tus caprichosos designios. Lo mejor es callar tu voluntad dando preferencia a que "sea lo que Dios quiera"
Este silencio no
es pasividad, sino disponibilidad para hacer y vivir según criterios divinos.
*Silenciar tu voluntad no es permanecer pasivo dando vía libre al caos, sino ponerte al servicio de Dios para que se impongan en el mundo sus planes.
*Silenciar la voluntad es ser realista. ¿Crees que todo va a
salir como tú quieres que salga? Toda la
creación y la historia deberían confabularse para servirte a ti. ¿No te parece
pretencioso?
*Acallar tu voluntad es soltar tus impulsos violentos,
crecer en mansedumbre, comprender que si
aplicas el “ojo por ojo” el mundo estaría ciego;
*El silencio de la voluntad es la cima de la unión con Dios. Nunca subes tan alto como cuando te niegas a ti mismo, tomas tu cruz y sigues a Jesús hasta el Calvario. "Los últimos serán los primeros" (Mt 20,16) Ahí, en la cima de ese monte, según dice san Juan de la Cruz, “solo mora honra y gloria de Dios”; cuando subes a ese estado de abajamiento total -¡oh paradoja!- tu honra (voluntad) y tu gloria son la suya.
Mañana es Viernes
Santo. Es un día para adentrarse en misterioso silencio de Dios. ¿Dónde está Dios mientras
Jesús muere? Está ahí, muriendo en la cruz. Jesús en la Cruz es sumisión a la voluntad del Padre, disponibilidad total para el amor.
* * *
Termina tu oración rindiéndote ante Dios, arrodillándote ante
Jesús, dejando que el Espíritu de Dios haga en ti su obra. El silencio de tus caprichos y deseos, el olvido de tus poderes, EL SILENCIO DE LA VOLUNTAD PERFECCIONA LA CARIDAD. Cuando rindes a Dios tu voluntad parece que no vales nada, que nadie te ama, que Dios te ha olvidado. Falso. Ahí es donde descubres que no hay nada más hermoso que sentir el amor de Jesús y vivir como Jesús, en pura compasión y misericordia, primando el bien del Otro y de los otros sobre el bien propio.
Permite que Dios reine en tu vida. Interioriza: “Padre, si puede ser, que pase de mí el cáliz del dolor y el sufrimiento, pero no sea lo que a mí me apetece sino lo que tú consideres más oportuno” (cf Mt 26,39). Esto es caridad, buscar ante todo el amor-obediencia a Dios en servicio a los hermanos.
Termina contemplando la imagen del crucificado. ¿Qué ves? ¿Sólo un hombre que sufre? Puedes ver algo más: el amor de Dios que elige el perdón ante que la venganza; y también puedes ver en la misma cruz el odio del hombre, que da rienda suelta a su insatisfacción culpando y rechazando a Dios.
Amor de Dios y pecado del hombre; dos realidades patentes en el nuevo árbol del paraíso. La cruz hace visible la voluntad amorosa de Dios, y también hace patente el pecado, la voluntad asesina de la humanidad, el odio de los que le crucifican. Es un don de Dios poder ver con ojos de fe la confluencia del pecado y de la salvación (gracia). Cuando en la cruz ves tu pecado y al mismo tiempo el abrazo del amor -perdón de Dios-, todo se ilumina. En el cruce de estas dos realidades tan dispares se hace efectiva la salvación. Si te conmueve el amor de Cristo en la cruz algo se está moviendo para bien dentro de ti. "Donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia" (Rm 6,20).
(5-10 minutos de silencio)
* * *
MUSICA: Escucha el canto. Ríndete ante el amor de Jesús. Deja que él venza en la batalla que mantienes con el mundo y contigo mismo. Cuesta rendir la propia voluntad a la voluntad de Dios. A esa rendición se le llama amor, vivir en la voluntad del Otro.
(clik sobre el título)
Cuántas virtudes han de adornar
mi corazón al consagrarse en el altar
al Dios indefenso que ha nacido en un portal
y ha muerto en la cruz para las almas salvar
¿Será posible tanto amor para mí?
¿Tendré yo el valor para amarte solo a ti?
Me rindo ante ti, Jesús
Me rindo ante ti
Me rindo ante ti, Jesús
Me rindo ante ti
Con todo mi ser
y mi amor
te consagro el corazón.
Me rindo ante ti
mi dulce Jesús, me rindo ante ti.
¿Será posible tanto amor para mí?
¿Tendré yo el valor para amarte solo a ti?
Me rindo ante ti, Jesús,
me rindo ante ti.
Me rindo ante ti, Jesús
me rindo ante ti
Con todo mi ser
y mi amor
te consagro el corazón.
Me rindo ante ti
mi dulce Jesús, me rindo ante ti.
Con todo mi ser
y mi amor
te consagro el corazón
Me rindo ante ti
mi dulce Jesús, me rindo ante ti
* * *
CONCLUSIÓN
ORAR AL PADRE CON JESÚS
Jesús, en la tarde de Jueves Santo, instituyó el sacramento
del amor, la Eucaristía. En ella, al “por vosotros que sois sois pecadores y me crucificáis", responde con un “por vosotros, para bien vuestro, me entrego". La sangre derramada “por
vosotros que le matasteis", se transforma en sangre derramada “por
vosotros, a favor vuestro, para vuestro remedio". Con su sangre nos ha redimido (cf Ap 5,9-10).
MUSICA. Cristo Jesús sigue orando con nosotros y por nosotros en la Eucaristía, memorial de su pasión. Ante el Santísimo Sacramento, memorial de su entrega-oración por todos, pidámosle que no nos olvide. Hagamos
nuestra su enseñanza y su oración al Padre. Por su medio, le pedimos por las realidades del mundo necesitadas de su redención:
HAKUNA. Noche
Por tu iglesia
que te espera a oscuras
Por tu pueblo
que te reza aguardando la aurora,
te rogamos
te rogamos.
Por las naciones paganas
que tienen sed de ti
sin saberlo.
Ten piedad.
Ten piedad.
Por los pueblos oprimidos
por el totalitarismo
y la opresión de la mentira
Por aquellos perseguidos
por tu nombre
que se ocultan para orar.
Y aquellos extraídos
de su hogar
Por sus perseguidores
cegados por el odio.
Perdónales, Padre,
no saben lo que hacen
Por los que no nos aman,
por los que no sabemos amar,
por los que sufren y agonizan
y hoy duermen en el hospital
Por los que hoy es su última noche,
cuyos ojos no verán el nuevo día.
Ten piedad.
Ten piedad.
Por todos los que sufren la tentación
del suicidio.
Por los dispuestos
a dejar ganar al mal
Por aquellos cuyas noches
son interminables
y a los que en la angustia
les ha quitado la paz
Kyrie eleison
Kyrie eleison
...
Por aquellos que trabajan en la prostitución
y se ven obligados
a vender su amor.
Por los que caen en la trampa
del vicio y las drogas.
Por los que hoy duermen en prisión.
Por los que hoy esperan su ejecución.
Por aquellos
a los que torturan.
Por criminales.
Por los ladrones.
Por los que erran en soledad.
Por los que sufren
la indiferencia de los demás
Kyrie eleison
Kyrie eleison
Por la ciudad,
por todos sus habitantes
que en sus sueños
solo existas Tú (solo existas Tú)
Por nuestros difuntos
que aún no han visto tu rostro,
por los alejados entre la multitud
Por los niños que descansan
en el seno de su madre.
Por las mujeres
que van a dar a luz
Para que reine
tu paz en cada hogar.
Por los que quieren
saciar tu sed de amar.
Kyrie eleison
Kyrie eleison
...
Ten piedad
Ten piedad
*
Abril 2023
Casto Acedo.
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