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sábado, 21 de diciembre de 2019

Siéntate en tu celda

 
Somos todos muy dados a buscar maestros o especialistas que nos enseñen los caminos del espiritu. Y está bien siempre que lo que esperemos de ellos sólo sea una orientación y nunca una receta mágica que nos ahorre la responsabilidad personal.

Cada cual tiene su camino espiritual, y querer seguir literalmente el de otro es una equivocación. Lo único que nos une es que partimos de un mismo anhelo y caminamos hacia un mismo destino. Pero cada persona ha de caminar según los concretos planes de Dios para él.

El siguiente apotegma de los padres del desierto, es muy sugerente al respecto:

Cierto hermano fue al abad Moisés de Scitia y le pidió una palabra bondadosa. Y el anciano le dijo: Ve, siéntate en tu celda y ella te lo enseñará todo”.
[1]
 
¿Se puede decir tanto con tan pocas palabras? La verdadera sabiduría no se adquiere a partir de lecciones magistrales o edificantes, sino desde el silencio. “¡Siéntate en tu celda!”, es decir, entra en el silencio de tu interioridad, y ella te lo enseñará todo.

No busques maestros y doctores que te expliquen las cosas del espíritu, porque no es cuestión de “saber” sino de “sabor”; no se trata de teorizar sobre la fórmula H20 sino de sumergirse en el agua.
 
Cada momento o meditación de silencio es una gran lección. La tentación es la de buscar fuera las muletas que crees necesitar para entrar dentro; sueles embarcarte en esas aventuras exteriores cuando no quieres entrar en la celda; tal vez cuando solo pretendes añadir a tu ego la imagen de “persona de silencio”.

Jesús disuade de ello: “Cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará”, no seas como los fariseos ególatras, “a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente” (Mt 6,5-6).

Aprovecha estos días de Navidad para entrar con más frecuencia en tu celda. Ya sabes que allí, donde habita el silencio, nace la Sabiduría (cf Sb 18,14-15).
 
¡Feliz y contemplativa Navidad!

Puedes descargar una audiomeditación sobre esto en:

Casto Acedo.
paduamerida@gmail.com. Diciembre 2019


[1] Este apotegma lo recoge Thomas Merton en Sabiduría del desierto. Dichos de los padres del desierto del siglo IV.

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