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jueves, 24 de octubre de 2019

Orar-meditar (apuntes)

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ORAR-MEDITAR
 
“ Orar es tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (Santa Teresa) 

·         Santa Teresa se refiere a “oración mental”; pero podemos aplicarla a la vocal y contemplación.

·        Primeramente debemos matizar que la “meditación” (en sentido general) no es un fin en sí misma… Es un medio:

1.- Para llegar a nuestro “yo auténtico” (distinto del yo falso que es el “ego”)… (no creyente: encuentro con el yo profundo, fusión, inmersión en el todo…)..

2.- Creyente: Para entrar en el espacio de Dios (trascendencia) que es la persona… Dios se da en la inmanencia (encarnación; Cristo sería el modelo: Dios y hombre)… En la meditación u oración se da el encuentro con “la Otredad” (Dios).
 
 

TRATAR DE AMISTAD

·         La amistad se da enre personas buenas" (Cicerón) Cuando la mirada es pura nada nubla el encuentro… La comunicación no depende del carácter sino de la pureza interior… “No hay enfrentamiento en una comunicación silenciosa”.

·         Las cataratas que tergiversan la visión son consecuencia de los residuos de la vida (envidias, ambiciones, ira, perezas…) … Si nos tratamos sólo desde el exterior, rozándonos, pero no encontrándonos en profundidad (en pura desnudez), nuestras relaciones son enfermizas.

·         Se da encuentro verdadero cuando somos el uno para el otro una página en blanco, un desierto, nada, silencio. Esta es la bendición del silencio: facilita el encuentro: 1. Con uno mismo, 2. Con los otros, 3.con el Otro.

·         Entre la nada del otro y la mía no hay diferencia; no hay competición entre ellas. La ausencia del egoísmo (EGO) es lo que favorece la relación.

ESTANDO MUCHAS VECES A SOLAS

·         La práctica de la oración-meditación pide  constancia y confianza (cf Lc 18,1-8)

·         Nuestra cultura es muy enemiga de la “rutina” (ritos), pero son necesarios. ¿Qué ocurriría si cada día tuviéramos que inventarnos qué pensar-gustar-hacer?

·         El ritoy la tradición no son enemigos sino amigos del hombre. Es de una gran soberbia querer descubrir por uno mismo un camino que desde tiempos remotos  han buscado muchos. ¿De veras crees que puedes tú sólo llegar a descubrir la sabiduría del Tao, de los Upanisads,  del Budha, o de la Biblia? 

·         A veces jugamos a ser maestros con nosotros mismos. Y sin un ciego guía a otro ciego…Adherirse a unos ritos o a una tradición concreta, sin menosprecio de otras, es bueno porque supone: 1. Un cierto grado de humildad (reconocimiento de un maestro o magisterio), 2. Un ahorro de energías (no se parte de cero), 3. Una comunidad (grupo de personas que siguen el mismo camino)

·         Estar “muchas veces a solas”, meditar como rito diario, … es algo común a  todas las tradiciones… 

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CON QUIEN SABEMOS NOS AMA 

·         El silencio  cristiano es un “silencio de amor”… y el amor requiere una relación con otro… (Sumergirme en mi yo no es sino el primer paso…)

·         Hacer silencio (vaciarse de ideas, deseos, …) es ya un reconocimiento de la trascendencia, es “crear un espacio para que la trascendencia fluya”) … Recordemos la imagen del vaso en san Juan de la Cruz: “Dios es como la fuente de la que casa uno coge según lleva el vaso”).

·         El silencio siempre es apertura, porque crea “espacios de encuentro(“Ensancha el espacio de tu tienda, despliega los toldos de tu morada, no los restrinjas, alarga tus cuerdas, afianza tus estacas”. Is 54, 2) Hermoso objetivo del ejercicio de silencio.

·         En el silencio nos encontramos (sin barreras), y Dios nos sale al encuentro (Dios acude al desierto a hablar con Moisés, profetas, Jesús, …: “la levaré al desierto -silencio- y le hablaré al corazón”) … Dios renueva su amor por el silencio.

·         Por eso en el silencio “nos dejamos mirar, querer, mimar, … por quien sabemos nos ama”

SILENCIO COMO MODO DE VIDA

·         La práctica de la meditación se vacía de fuerza y se pervierte (perversio optimi pesima) cuando se le desliga de la “vida toda” … Meditar es una parte de la vida; no hemos sido creados para meditar, sino para amar (encuentro pleno con todo y con todos).
 
-La meditación auténtica hace “recibirse a uno mismo”… Y nos hace vivirnos como un Iceberg (movido por las aguas profundas), las flores de la cima de la montaña (hermosas aunque nadie las ve), un árbol bien plantado, el agua (humilde que tiende siempre a juntarse con otras aguas bajando hasta alcanzar el océano), la tierra (que se deja arar)… recibirse a uno mismo solo es posible en la humildad (silencio)
 
 -La meditación nos conecta con la vida (minúscula), y también con la Vida (mayúsculas)… Orar (meditar) es ejercer el amor, / Amar es ejercer el servicio, / Servir es ejercer la vida, / Vivir es amar y servir, / Vivir es ejercer a Cristo”…
 
El silencio (oración, meditación, contemplación) es algo más que un rito o tradición vacíos (ritualismo – tradicionalismo); es un “modo de vida”, una manera de situarse en el mundo, una manera muy rica de entenderme a mí mismo, al mundo y al os demás, desde la Trascendencia.
Mérida 23 de Octubre 2019

miércoles, 16 de octubre de 2019

El "yo exterior" y el "yo interior" (Thomas Merton)

Un texto interesante de Thomas Merton sobre qué debemos buscar en el silencio.
¿Busco mi "yo interior" o estoy alimentando mi "yo exterior"?
 

“El yo  exterior, el yo de los proyectos, de las finalidades temporales, el yo que manipula objetos con el fin de tomar posesión de ellos, permanece completamente ajeno al yo escondido, interior, que no alberga proyecto alguno y que no busca ningún logro, ni tan siquiera el de la contemplación. Tan solo quiere ser, y moverse (porque es dinámico) según las leyes secretas del mismo ser, y de acuerdo a los  mpulsos de una Libertad Superior (esto es, de Dios), antes que planificar y obtener logros que obedezcan a sus propios deseos.

El yo interior es precisamente esa identidad que no puede ser engañada ni manipulada por nadie, ni siquiera por el diablo. Es como un animal salvaje muy huidizo que jamás aparece cuando detecta la cercanía de la menor presencia extraña y sale al exterior únicamente cuando todo está en perfecta calma y en silencio, cuando nadie le molesta y está solo. Nadie le puede hacer salir mediante engaños porque no responde a otro señuelo que no sea el de la libertad divina.

Triste es el caso de ese yo exterior que imagina ser contemplativo y busca alcanzar la contemplación como el fruto de un esfuerzo planificado y de la ambición espiritual. Asumirá actitudes diversas, meditará sobre el significado interno de sus propias posturas y tratará de fabricarse para sí mismo una identidad contemplativa: pero mientras esto sucede, no hay nadie allí. Tan sólo un yo  ilusorio, ficticio, que se busca a sí mismo, que lucha para crearse a partir de la nada, y cuyo ser se mantiene por su propia compulsión, preso de una ilusión privada.

La llamada a la contemplación ni es ni puede dirigirse a ese yo”.

Thomas Merton.
La experiencia interna

Casto Acedo. Octubre 2029

jueves, 10 de octubre de 2019

Dentro de ti (Notas del encuentro)



El reino de Dios está dentro de vosotros

Los fariseos le preguntaron: «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?». Él les contestó: «El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: "Está aquí" o "Está allí", porque, mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros»” (Lc 17,20).

* * *
 - El primer silencio es el silencio de lo que vamos buscando (Silencio en el  silencio)
·        - Todo hombre desea ser feliz (Séneca). No puede delegarse la búsqueda, cada uno debe buscar su camino al sosiego y la paz.

·        - Uno se pone en marcha cuando abandona su ego y entra en su interior (a veces no es grato). Somos realmente nosotros cuando elegimos estar con nosotros mismos.

 * * *

·        Podemos distinguir entre:

o    Placer: se da en el encuentro con las cosas (exterior)

o   Alegría, que se da en el encuentro con las personas. Las personas nos proporcionan alegría.  Alegría significa estar aligerado, no tener nada, solo ser, desnudos, sin ambiciones. Hay alegría cuando no hay deseo ni utilidad. El niño es alegre porque fluye (no tiene nada, no espera nada, vive el presente)

o   Bienaventuranza: es el encuentro con el Absoluto, con lo eterno, con la divinidad (uno mismo se encuentra en lo que le rebasa; lo eterno e inefable)

  * * *

·       El Silenciono es el sendero del placer,  ni de una gran alegría, pero sí de una gran bienaventuranza que se encuentra dentro de cada uno. Nadie está privado del tesoro de su Presencia. Esta es la bienaventuranza y la buena noticia. En nuestro corazón hay riqueza y abundancia.

·        El mejor servicio que se puede hacer uno mismo es “seguir al corazón” (amar)



  * * *

·        Hay una cierta oposición a la felicidad; se supone que uno no es feliz porque carece de algo; la sociedad nos atiborra, se nos vende que tenemos alguna carencia… esa es la trampa… porque en el fondo el hombre no carece de nada… de lo que más carece es de la relación consigo mismo …

·        Todo el misterio del Silencio está en que nos pone en contacto con nosotros mismos… El hombre está mal porque está alejado de sí mismo (Freud) y esto produce su desintegración (Jung). No estamos felices porque carezcamos de algo que está fuera de nosotros, sino porque carecemos del contacto con nosotros mismos… Por eso el silencio es un sendero de felicidad.

·        La dicha, el silencio (el Reino) está dentro de nosotros…. -“Los fariseos le preguntaron: «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?». Él les contestó: «El reino de Dios no viene aparatosamente,  ni dirán: "Está aquí" o "Está allí", porque, mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros»” (Lc 17,20).

  * * *

·        A nadie le ha privado Dios del tesoro de su presencia. Para acceder a ese tesoro lo hemos de dejar todo: juicios, intereses, deseos,…el camino de la felicidad es un camino de desprendimiento exterior.

·         Dentro de nosotros hay un potencial maravilloso, una “esencia” (persona) , pero nosotros ponemos nuestra personalidad en lo superfluo y accidental(personaje)

·        A vedes decimos “no sé que me pasa”; y decía Ortega y Gasset que “lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa, y por eso nos pasa lo que nos pasa” … (no sabemos lo que nos pasa… o no lo queremos saber, porque “queremos cambiar la vida, pero no queremos cambiar de vida)

·        Para disfrutar de la Bienaventuranza se necesita una firme determinación de ir por el camino del Silencio (hacer silencio)… Sea como sea, ya somos afortunados si lo buscamos.

(Notas sobre elsilencio de J. F. Moratiel)
 

miércoles, 25 de septiembre de 2019

El principito (Capítulo 24)





SILENCIO, SED, DESIERTO, 
 AGUA, NOCHE,  FUENTE,
POZO, AMANECER (ALBA)
 
Todo un elenco de simbolismos universales.
 
CAPITULO XXIV


Era el octavo día de mi avería en el desierto y había escuchado la historia del comerciante bebiendo la última gota de mi provisión de agua.

—¡Ah —le dije al principito—, son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi avión, no tengo nada para beber y sería muy feliz si pudiera irme muy tranquilo en busca de una fuente!

—Mi amigo el zorro..., me dijo...

—No se trata ahora del zorro, muchachito...

—¿Por qué?

—Porque nos vamos a morir de sed...

No comprendió mi razonamiento y replicó:

—Es bueno haber tenido un amigo, aún si vamos a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro.

"Es incapaz de medir el peligro —me dije — Nunca tiene hambre ni sed y un poco de sol le basta..."

El principito me miró y respondió a mi pensamiento:

Tengo sed también... vamos a buscar un pozo. ..

Tuve un gesto de cansancio; es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto.

Sin embargo, nos pusimos en marcha.

Después de dos horas de caminar en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a brillar.

Yo las veía como en sueño, pues a causa de la sed tenía un poco de fiebre. Las palabras del principito danzaban en mi mente.

—¿Tienes sed, tú también? —le pregunté. Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente:

El agua puede ser buena también para el corazón...

No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo.

El principito estaba cansado y se sentó; yo me senté a su lado y después de un silencio me dijo:

—Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve...

Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna.

—El desierto es bello —añadió el principito.

Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio...

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Lo que más embellece al desierto —dijo el principito— es el pozo que oculta en algún sitio...

Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casa antigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro.

Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón...

—Sí —le dije al principito— ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible.

—Me gusta —dijo el principito— que estés de acuerdo con mi zorro.


Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y me puse nuevamente en camino. Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía: "lo que veo es sólo la corteza; lo más importante es invisible... "

Como sus labios entreabiertos esbozaron una sonrisa, me dije: "Lo que más me emociona de este principito dormido es su fidelidad a una flor, es la imagen de la rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme... " Y lo sentí más frágil aún. Pensaba que a las lámparas hay que protegerlas: una racha de viento puede apagarlas...

Continué caminando y al rayar el alba descubrí el pozo.
 
Casto Acedo. paduamerida@gmail.com. Septiembre 2019