Buscar en este blog

viernes, 24 de mayo de 2024

NUBE DEL NO-SABER 29 Y 30

Nuevamente, y por lo escueto de los apartados y la conexión del tema, reunimos dos puntos en una sola entrada del blog. 


29.

QUE EL HOMBRE HA DE PERSEVERAR PACIENTEMENTE EN LA OBRA DE CONTEMPLACIÓN, SOPORTANDO ALEGREMENTE SUS SUFRIMIENTOS Y SIN JUZGAR A NADIE.


Quien desee recuperar la pureza del corazón perdida por el pecado y conseguir esa integridad personal que está por encima de todo sufrimiento, ha de luchar pacientemente en la actividad contemplativa y mantenerse en el tajo, haya sido pecador habitual o no. Pecadores e inocentes sufrirán en esta tarea, aunque obviamente los pecadores sentirán más el sufrimiento. Sucede, sin embargo, con frecuencia, que muchos que han sido grandes y habituales pecadores llegan antes a la perfección de ella que aquellos que nunca han pecado gravemente. Dios es verdaderamente maravilloso al derramar su gracia en aquellos que elige; el mundo se queda abrumado, aturdido, ante un amor como este.

Y creo que el día del juicio final será realmente glorioso, pues la bondad de Dios brillará claramente en todos sus dones de gracia. Algunos de los que ahora son menospreciados y despreciables (y que quizá son pecadores inveterados) reinarán aquel día gloriosamente con sus santos. Y quizá algunos de los que nunca han pecado gravemente y que ante los demás aparecen como personas piadosas, venerados como buenos por otras personas, se encontrarán en la miseria entre los condenados.

Lo que quiero resaltar es que en esta vida ningún hombre puede juzgar a otro como bueno o malo por la simple evidencia de sus obras. Las obras en si mismas son otra cuestión. Podemos juzgarlas como buenas o malas, pero no a la persona.37–38.  [1]


[1] Es importante no poner la salvación en las obras cuanto en la fe o intención con la que se practican. Las obras, como dice Nube, son una cuestión; otra cuestión es quien las ejecuta: la persona. Puede uno hacer grandes obras movido por la ambiciñon o el egoísnmo; las obras serán grandes e incluso buenas, pero la persona queda en evidencia en la intención: "La gente nunca debería pensar tanto en lo que tiene que hacer; tendrían que meditar más bien sobre lo que son. Pues bien, si la gente y sus modos fueran buenos, sus obras podrían resplandecer mucho. Si tú eres justo, también tus obras son justas. Que no se pretenda fundamentar la santidad en el actuar; la santidad se debe fundamentar en el ser, las obras no nos santifican a nosotros sino que nosotros debemos santificar a las obras. Por santas que sean las obras, no nos santifican en absoluto en cuanto obras: sino en cuanto somos santos y poseemos el ser, en tanto santificamos todas nuestras obras, ya se trate de comer, de dormir, de estar en vigilia o de cualquier cosa que sea. Quienes no tienen grande el ser, cualquier obra que ejecuten, no dará resultado. Sabe por lo dicho que uno tiene que cifrar todo su empeño en ser bueno y no [insistir] tanto en lo que uno hace o en la índole de las obras, sino en cómo es el fundamento de las obras" (M Eckarth, Sermones; sermon 52, Bienaventruados los pobres...)..


*


30.

QUIÉN TIENE EL DERECHO DE JUZGAR Y CENSURAR LAS FALTAS DE LOS DEMÁS

 Pero, podemos preguntar, ¿hay alguien que pueda juzgar la vida de otro hombre?

Si, naturalmente, el que tiene la autoridad y la responsabilidad del bien espiritual de los demás puede con todo derecho censurar las obras de los hombres. Un hombre puede recibir oficialmente este poder por medio de un decreto y la ordenación de la Iglesia, o es posible que el Espíritu Santo pueda inspirar a un individuo particular bien fundado en el amor el asumir este oficio.

Pero que cada uno esté muy atento a no arrogarse a sí mismo el deber de censurar las faltas de los demás, porque está expuesto a un gran error. Otra cuestión es si en la contemplación un hombre realmente es inspirado a hablar.

Por eso te advierto que lo pienses dos veces antes de emitir un juicio sobre la vida de los demás hombres. En la intimidad de tu propia conciencia júzgate a ti mismo como te ves delante de Dios o ante tu padre espiritual, pero no te metas en la vida de los demás.


Mayo 2024
C.A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario