Me gusta este pregón de Semana Santa, que me ha llegado desde el grupo de liturgia de Fuente del Maestre. Invita a entrar en esta semana con espíritu contemplativo. No dejes la práctica del silencio en estos días, adéntrate en el misterio del inaudito, inabarcable e inefable amor de Dios en Jesucristo.
Pregón
Se declara abierto el tiempo de la gracia.
Empiezan los días santos, los días grandes,
en que nuestro Señor Jesucristo dio la más hermosa prueba de amor.
Debemos escuchar cada una de sus palabras,
contemplar sus gestos, sus detalles,
porque es lo más importante que ha sucedido en el mundo.
Palabras y hechos admirables,
que rompen nuestros moldes y nuestros límites.
Por eso, todas las horas de estos santos días
serán insuficientes para estudiar esta historia,
la más sublime historia de amor.
Empiezan los días santos, los días grandes,
en que nuestro Señor Jesucristo dio la más hermosa prueba de amor.
Debemos escuchar cada una de sus palabras,
contemplar sus gestos, sus detalles,
porque es lo más importante que ha sucedido en el mundo.
Palabras y hechos admirables,
que rompen nuestros moldes y nuestros límites.
Por eso, todas las horas de estos santos días
serán insuficientes para estudiar esta historia,
la más sublime historia de amor.
para enriquecer a los hombres;
de un Dios que se empequeñece,
para ponerse a la altura de los hombres, elevándolos;
de un Dios que se hace siervo,
para lavar los pies de los hombres;
de un Dios que se hace comida,
para alimentar las hambres de los hombres;
de un Dios que se hace cordero,
para cargar los pecados de los hombres;
de un Dios que sufre hasta la muerte,
para dar vida a los hombres:
de un Dios que bajó a los infiernos,
para sacar de las tinieblas a los hombres.
Nunca se ha visto en la tierra
un amor tan limpio y generoso.
porque su amor es más fuerte que la muerte,
y nos regaló la luz de la inmortalidad.
Y así nos enseñó que el camino de la victoria pasa por la derrota,
que el camino de la vida pasa por la muerte,
que el camino de la luz pasa por la cruz.
Vive santamente estos días,
para que puedas entrar en la hondura del amor,
que pasa por la hondura del dolor.
Son días gozosos,
porque, aunque se sufra, se vive en esperanza.
Son también días comprometidos,
días de acercarse a todos los que celebran en vivo estos misterios;
hemos de descubrir la presencia de Cristo doliente en los que sufren,
en las víctimas que siguen padeciendo la tortura;
descubrir la presencia de Cristo misericordioso
en el que sirve y el que libera;
descubrir la presencia de Cristo resucitado
en el que lucha y en el que espera.



No hay comentarios:
Publicar un comentario